FACTÓTUM

Artículos de diversa índole, en especial, de corte cultural, que son publicados semanalmente en un diario de la colectividad peruano-japonsa llamado: Perú Shimpo. Los artículos incluyen: arte, ensayos, investigaciones, cuentos, temas de actualidad, etc. Actualmente, publico otros escritos, además de fotografías y pinturas que están relacionados a temas de mi interés -que por cuestiones de espacio-, no los puedo publicar en el periódico.

jueves, abril 13, 2006

VIVIR: MILAN KUNDERA Y LIN YUTANG

Milán Kundera en su libro “La inmortalidad” da una razón muy simple en apariencia pero con un trasfondo sumamente profundo sobre el por qué de la vida, que transcribo en su totalidad:
"Estoy acostado en la cama en un dulce entresueño. Ya a las seis de la mañana, en un ligero primer despertar, llevo la mano hacia una pequeña radio que tengo junto a la almohada y aprieto el botón. Se oyen las primeras noticias de la mañana, apenas soy capaz de diferenciar las distintas palabras y vuelvo a dormirme, de modo que las frases de los locutores de convierten en sueños. Es el momento más hermoso del sueño, el instante más placentero del día: gracias a la radio soy consciente de que constantemente me duermo y me despierto de ese magnífico vaivén entre la vigilia y el sueño, que por sí mismo ya es causa suficiente para que el hombre no lamente haber nacido"

Lin Yutang habla sobre la felicidad y el placer de vivir en “Lo mejor de un viejo amigo”: "Creo saber lo que quiero. He aquí las cosas que me harían feliz. No desearé otras. Quiero una habitación propia, donde pueda trabajar. Un cuarto que no sea particularmente limpio ni ordenado. Que no haya una Mademoiselle Agatha de "La historia de San Michele" limpiando con su franela todo lo que se encuentre A su alcance. Quiero una habitación cómoda, íntima y familiar. Sobre mi diván hay una lámpara budista de aceite, del tipo que se encuentra en los altares budistas o católicos. Una atmósfera llena de humo, del olor de los libros y de aromas inexplicables. Hay libros en el estante que se encuentra encima del diván, una gran variedad de ellos, pero no demasiados... sólo aquellos que pueda leer o que vaya a leer de nuevo, contra la opinión de todos los críticos literarios del mundo. Ninguno al que se requiera mucho tiempo para leer, ninguno que tenga un argumento constante ni que ostente demasiado el esplendor frío de la lógica. Hay libros que me gustan sinceramente. Leería Rabelais junto con "Mutt y Jeff" y a Don quijote con "Educando a Papá". Tendría uno o dos volúmenes de Booth Tarkingtn, algunas novelitas baratas de tercera categoría e historias de detectives. Para mí, ninguno de esos autodelineadores sentimentales, Nada de James Joyce ni de T. S. Elliot. Mi razón para no leer a Karl Marx o a Emmanuel Kant es muy sencilla: nunca logro pasar de la tercera página.

Deseo tener la ropa de caballero que he usado algún tiempo y un par de zapatos viejos. Quiero la libertad de usar tan poca ropa como me venga en gana. (...) se me debe permitir que ande medio desnudo en mi habitación cuando la temperatura excede a los treinta y seis grados a la sombra, y no me avergonzará aparecer así ante mis sirvientes. Quiero que ellos sean seres tan naturales como yo. Quiero un buen baño de regadera en el verano y que en el invierno arda un buen fuego de leña.

Quiero tener un hogar donde pueda ser yo mismo. Quiero escuchar la voz de mi esposa y la risa de mis hijos en la planta alta mientras yo trabajo en el piso inferior, y quiero oírlos en el piso de abajo cuando yo esté trabajando arriba. Quiero niños que sean niños, que salgan conmigo a jugar en la lluvia y que disfruten del baño de regadera tanto como yo. Quiero un pedazo de tierra en el que mis hijos puedan construir casas de ladrillo, alimentar a sus pollos y regar las flores. Quiero oír el canto del gallos por las mañanas. Quiero que en el vecindario hayan árboles viejos y elevados.

Quiero algunos buenos amigos, que me sean tan familiares como la vida misma, amigos con los que no necesite ser cortés y que me cuenten todos sus problemas, ya sean conyugales o de otra índole, que sean capaces de citar a Aristóteles y de contar algunos chistes subidos de color, amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de filosofía y usar palabras gruesas con la misma sinceridad, amigos que tengan aficiones claras y una opinión definida sobre la gente y las cosas, que tengan sus creencias particulares y respeten las mías.

Quiero tener una buena cocinera que sepa guisar verduras y hacer sopas deliciosas. Quiero un sirviente viejo, viejísimo que piense que soy un gran hombre aunque no sepa en qué reside mi grandeza.

Quiero una buena biblioteca, unos buenos puros y una mujer que me comprenda y me deje en libertad para trabajar. Quiero tener algunos bambúes frente a la ventana de mi estudio, un clima lluvioso en el verano y un cielo azul y claro en invierno, como el que tenemos en Pekín. Quiero la libertad de ser yo mismo"

COYUNTURA NIKKEI: El martes último (5 de abril) fui citado a la APJ, para conversar asuntos concernientes al tema de valores, asistieron el Ing. Nishio, el Ing. Nakamura, el Ing. Akira Yamashiro el Sr. Jacinto Ono y el suscrito. Agradezco la invitación y la apertura al diálogo. Se acordó que presentara un proyecto por escrito sobre los planteamientos que había propuesto en mis anteriores dos artículos. La APJ, se encargará luego de evaluar su viabilidad, y veremos que pasa...

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