FACTÓTUM

Artículos de diversa índole, en especial, de corte cultural, que son publicados semanalmente en un diario de la colectividad peruano-japonsa llamado: Perú Shimpo. Los artículos incluyen: arte, ensayos, investigaciones, cuentos, temas de actualidad, etc. Actualmente, publico otros escritos, además de fotografías y pinturas que están relacionados a temas de mi interés -que por cuestiones de espacio-, no los puedo publicar en el periódico.

jueves, setiembre 29, 2005

PASTA BASICA DE COCAINA: PERSONALIDAD DE QUIENES LA CONSUMEN

La dependencia a la Pasta Básica de Cocaína conlleva a determinados cambios en la personalidad de sus consumidores. Desgraciadamente, los estudios sobre este tema son reducidos, y los pocos que se realizan actualmente se basan en la revisión bibliográfica de los investigadores de la década de 1980 y de principios de 1990. Lo que se pretende en este trabajo es resumir las más representativas investigaciones sobre la personalidad de los dependientes a esta droga.

Villanueva (1989) Realizó una investigación bibliográfica bastante compleja que dará luz sobre la personalidad de los adictos y consumidores de PBC. A continuación se relatarán algunas de las investigaciones citadas en este estudio:

*Boza (1983) utilizando el Test de frustración-agresión de Rosenzweig en un grupo de 18 dependientes varones de PBC internados en clínicas privadas por consumo exclusivo de PBC durante un mínimo de 6 meses, encontró una tendencia egodefensiva de personalidad, un manejo extrapunitivo de la agresión, a no ser ante figuras de autoridad; entonces se torna intrapunitivo y se asocia con un sentimiento de culpa y remordimiento. Además ante situaciones de obstáculos, el superyo no logra implementar recursos adaptativos sino que se ve abrumado y bloqueado, adoptando una actitud de pasividad y resignación.

*Valdéz (1984) utilizó el mismo test que Boza (1983), es decir el de frustración y agresión de Rosenzweig en dos grupos, el primero de ellos fueron 32 dependientes de PBC procedentes de internamientos en clínicas privadas, asegurados. El segundo grupo comprendía a 15 personas normales de sexo masculino. Se encontró que el grupo de dependientes de PBC en comparación con el grupo control tuvo una tendencia intrapunitiva de la agresión: autodestrucción, una visión de la situación como inevitable: actitud pasiva, sentimiento de culpa que lleva al autocastigo y autodestrucción, una percepción de los obstáculos de manera más difusa; internaliza frustración y agresión. Los consumidores de PBC mostraron una actitud “masiva”; no reflexionan ni elaboran.

*Rodríguez (1985) utilizó la Escala de Autoconcepto de Tennesse de Fitts en dos grupos de dependientes a la PBC ambulatorios; primera consulta del Hospital Hermilio Valdizán. El primer grupo de 30 sujetos presentaba un consumo de 2 a 4 años, mientras que el segundo de la misma cantidad, presentaba de 5 a 7 años de consumo. Se encontró baja autoestima, por debajo del promedio esperado, deterioro de la percepción de sí mismos. Se determinó que el concepto global en ambos grupos era bajo, pero menor aún a mayor tiempo de consumo. En la dimensión intrapersonal considerando identidad, juicio y conducta, los grupos difieren significativamente con puntajes más bajos a mayor tiempo de consumo. La dimensión interpersonal considerando físico, moral, personal, familiar y social; los grupos difieren significativamente entre todos, con puntajes más bajos a mayor tiempo de consumo.

*Wagner de Reyna (1986) utilizó el Psicodiagnóstico de Rorschach en dos grupos, el primero de los cuales correspondía a 20 sujetos dependientes de PBC con un tiempo mínimo de consumo de un año, que estaban internados en clínicas privadas asociadas al Instituto Peruano de Seguridad Social. El segundo grupo lo conformaban 20 sujetos no consumidores que procedían de una empresa privada. En ambos grupos se controlan las variables: edad, grado de instrucción, nivel socioeconómico y ausencia de pérdida significativa. Se encontró que en el grupo de PBC existía mayor presencia de indicadores de depresión, disminución de la capacidad ideativa, falta de creatividad y espontaneidad, empobrecimiento afectivo y falta de empatía.

*De la Puente (1986) utilizó en Cuestionario de niveles descriptivos de empatía (CE), la Escala de observación clínica (EO) y la Escala KCN de Rorschach de empatía en dos grupos de varones, el primero de ellos lo conformaban 15 sujetos dependientes de PBC con consumo continuo de 3 meses en dos clínicas privadas y un Centro de Rehabilitación del Ministerio de Salud. El segundo grupo lo conformaban 15 sujetos normales procedentes de una selección de personal. Se encontró que el grupo de PBC presenta una capacidad empática significativamente menor que la del grupo control, son excesivamente centrados en sí mismos, poco diferenciados en sus relaciones interpersonales. Si captan al otro lo hacen desde sus necesidades narcisistas. Presentan temor a la cercanía afectiva (por lo que se relacionarían con la droga). Mantienen relaciones interpersonales perturbadas (manipulación, dependencia, etc). En la dimensión intrapersonal considerando identidad, juicio, conducta, los grupos difieren significativamente con puntajes más bajos a mayor tiempo.

*Jibaja (1987) utilizó los indicadores sexuales del Test de Rorschach y del Test de la Figura Humana de K. Machover, la escala de masculinidad-feminidad del Inventario de la Personalidad de Minnesotta (MMPI) y la escala de Freedheim Biller de adaptación en dos grupos de varones, el primero de los cuales lo constituían 25 sujetos dependientes de PBC internados en el hospital Hermilio Valdizán por consumo exclusivo de PBC no menor de un año. El segundo grupo lo constituían 22 sujetos no consumidores de a cuerdo a criterios: no sintomatología evidente ni antecedentes de ayuda psiquiátrica o psicológica. Se determinó que los pacientes de PBC presentan diferencias estadísticamente significativas en términos de una mayor frecuencia de indicadores de conflicto en asumir la identidad del rol sexual (área inconsciente). No se hallaron diferencias estadísticamente significativas en cuanto a la preferencia del rol sexual, rango de actividades dentro de lo convencional masculino (área aprendida). Además se encontró una diferencia estadísticamente significativas entre los grupos en la adopción del rol sexual masculino. Los dependientes de PBC exhiben puntajes menores en las áreas : poder de decisión, dominio del medio ambiente y afán de competencia, no adoptando comportamientos de competencia, independencia, asertividad, firmeza y actividades de logro y dominio del medio.

*Villanueva (1988) usó el Inventario de ansiedad estado-rasgo (IDARE) en una muestra de 24 consumidores varones de PBC por un período no menor a un año con una frecuencia mínima de tres veces a la semana y que acudieron por primera vez al Servicio de Consulta Externa del Hospital Hermilio Valdizán y 24 sujetos varones no consumidores. Se encontró al interior de ambos grupos, consumidores y no consumidores una diferencia estadísticamente significativa entre la ansiedad rasgo y la ansiedad estado. Siendo en cada uno de los grupos estudiados mayor el promedio de ansiedad rasgo. Comparando consumidores de PBC y no consumidores respecto a la ansiedad de rasgo/estado, se encontraron diferencias estadísticamente significativas, siendo en ambos tipos de ansiedad mayor el promedio en el grupo de consumidores de PBC. El análisis de correlación entre el tiempo de consumo de PBC y ansiedad de rasgo/estado, concluye que existe una relación positiva entre estas dos variables.

*Torres (1986) utilizó el Cuestionario de valores interpersonales de Gordon en dos grupos, el primero de los cuales lo constituyen 50 sujetos consumidores de PBC obtenidos por muestra probabilística del Hospital Edgardo Rebagliati, internados y ambulatorios, el segundo grupo lo constituyen 50 sujetos no consumidores. Todos los sujetos eran varones. Se encontró que existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos, considerando que los consumidores de PBC tienen: mayor valoración de soporte, menor valoración de conformidad, mayor valoración de independencia, menor valoración de benevolencia, mayor valoración de liderazgo y que no difieren en reconocimiento.

*Fracis (1987) utilizó el Cuestionario de satisfacción familiar de D. Olson y M. Wilson en dos grupos de familias: el primero 20 familias con por lo menos un miembro con diagnóstico de dependencia de Pasta Básica de Cocaína, tiempo mínimo no menor de 6 meses de consumo y promedio de consumo diario de 10 a 25 gramos de PBC. El segundo grupo estaba conformado por 20 familias sin miembro internado en institución de salud mental y ningún diagnóstico disfuncional. Control variable : familiar nuclear, ningún miembro con cursos de terapia familiar. Halló diferencia estadísticamente significativa en el grado de satisfacción familiar; familias de dependientes de PBC más insatisfechas y mayor grado de insatisfacción en madres que padres.

En el capítulo X del libro “Sociedad, Familia y Drogas” de Nizama (1985), Zapata cita un interesante estudio de Llerena, Oliver y Campana (1978) sobre el comportamiento psicosocial en los dependientes de la PBC en 17 casos internados en el Hospital Hermilio Valdizán, la totalidad de los pacientes presentaron conducta antisocial posterior al consumo de la pasta básica de coca, independientemente de su conducta social previa. Las modalidades de conducta antisocial fueron: robo doméstico, agresión intrafamiliar y extrafamiliar, vagancia, robo callejero. Cabe señalar que el adicto a la PBC no es un delincuente por el hecho de consumir drogas, sino por las acciones que rompen las normas sociales con el único objeto o propósito de obtener dinero para la adquisición de la droga. Todos los casos estudiados tuvieron como culminación el uso de la PBC, cuyo tiempo de consumo varió de 3 meses a 6 años, al cabo de los cuales fue necesario el internamiento por la ocurrencia de episodios psicóticos (52.94%) o por conducta antisocial (47%).

Asimismo, Nizama (1985) distingue entre las muchas las causas para la instalación de la dependencia a la Pasta Básica de Cocaína a la personalidad inmadura, dependiente, con rasgos depresivos y hostilidad reprimida; a la presión sicológico-cultural de la oferta de la PBC (mercado de las drogas); al enlazamiento social deficitario, laxo y/o conflictivo con el grupo familiar, con el barrio, con el estrato social, el ambiente estudiantil, el grupo juvenil, etc. El autor propone además cambios que ocurren en el individuo una vez iniciado el consumo, estos son : el periodo anómico, el comportamiento sicopático, el siquismo estereotipado y condicionamiento conductual, la integración a la subcultura de las drogas, el deterioro sicopático grave y el deterioro físico general.

Nizama (1991) en su Tesis Doctoral llamada “Estudio fenomenológico descriptivo de 120 pacientes dependientes principalmente a pasta básica de cocaína” anota sobre la dependencia a la pasta lo siguiente “Es la compulsión o apetencia incontrolable por la sustancia; así como la incapacidad para contenerse una vez de iniciado el consumo; igualmente, presentación del fenómeno de tolerancia y síndrome de abstinencia tras la brusca deprivación de la PBC. Comprende tres subetapas: (a) Antisocial o sicopatización que es el comportamiento desadaptativo caracterizado por: Omnimanipulación, mentira sicopática, conducta delictiva, cinismo, agresividad, insensibilidad, crueldad y potencialidad homicida entre otros síntomas de degradación de la personalidad ; (b) Deterioro somático donde el usuario presenta una tríada característica: palidez marcada de la piel y mucosas, ojos retraídos y pérdida ponderal, la misma que puede ser tan drástica hasta acabar en la emaciación corporal; (c) Psicosis Tóxica que es un trastorno secundario del juicio, delirio de persecución, agresividad, suspicacia, ideas de referencia, anublamiento de conciencia y percepción distorsionada de la realidad, principalmente durante la intoxicación aguda y en la fase de intoxicación crónica severa” (pp. 23-24).

Nizama (1991) sobre los rasgos premórbidos de los consumidores de PBC acola lo siguiente “Todos los pacientes presentaron los siguientes rasgos premórbidos de personalidad profundamente inmadura o arcaica; creencia de omnisciencia y omnipotencia; al igual que dependencia, pensamiento mágico, mitomanía, destreza manipulatoria; así como egolatría, ausencia de autocrítica y comportamiento regresivo con ausencia de inmadurez” (p. 54).

Alvarez, Rocha y Andrade (1991) En un estudio llamado “Perfil de los consultantes del programa La Casa” en Santafé de Bogotá realizado a una selección de 24 historias clínicas se halló que el 60.27% de la muestra consumen actualmente Basuco (que es la denominación colombiana de la Pasta Básica de Cocaína”, del total de consumidores, dentro de la historia del desarrollo, el 29.97% afirmó tener problemas de comportamiento y un 14.86% problemas de aislamiento; durante su etapa escolar, el 29.72% presentó indisciplina y dificultades; en su desempeño laboral, el 17.57% presentó inestabilidad; en la historia de las relaciones interpersonales (pareja), el 10.81% presentó dificultades para establecerlas, el 39.19% poseía dificultades para mantenerlas; con sus amigos, el 8.1% presentó dificultades para establecerlas, el 16.22% tenía dificultades para mantenerlas; en la historia sexual, el 25.67% presentaba insatisfacción por consumo, y un 10.81% inestabilidad. Algo que es necesario traer a colación es la historia de problemas legales y violencia, un 22.97% presentó ideas o intentos de suicidio, un 6.57% presentó ideas o intentos de homicidio, un 64.05% presentó problemas legales como robos, cárcel y detenciones, y un 20.27% presentó agresividad.

Oliver (1999) con respecto a lo que ocasiona la adicción a la Pasta Básica de Cocaína en el ser humano anota que “todo el proceso psicopatológico deteriorante de psicopatía secundaria, con crímenes y violencia sin límites, con psicosis de pronta iniciación de tipo paranoide, la conducta personal social alterada con abandono de responsabilidades inherentes a sus edades” (p. 304). De la misma manera Oliver (2001) menciona en “Etiopatogenia de la Farmacodependencia” a Rivero que estudiando los rasgos de personalidad en FD a la Pasta Básica de Cocaína, mediante el Inventario Multifásico de la Personalidad de Minnesotta (MMPI), encuentra respuestas altamente significativas en las áreas clínicas de paranoia, depresión, e histeria, así como que no poseen buena identificación sexual; a Oliver y Llerena que mediante la observación clínica y los datos recogidos en un estudio extenso que comprendió manifestaciones clínicas de los fármacodependientes, al centrarse en los consumidores de PBC, concluyen que éstos poseen una personalidad del tipo esquizoparanoide, con rasgos de angustia y depresión. Tasayco en un estudio referido a la frustración en consumidores dependientes de la Pasta Básica de Cocaína halló que la mayoría tiende a responder extrapunitivamente frente a situaciones conflictivas; hay tendencia paranoide frente a la autoridad; la motivación personal es ficticia para superar conflictos consigo mismos o con la familia y sociedad; concentran sus mecanismos analíticos hacia la defensa del yo, considerándolos como de personalidad débil.

Rojas (1989, 1990, 1994, 1996) citado por Rojas (1999) plantea un perfil de la consumidora de Pasta Básica de Cocaína (PBC) que es una mujer soltera de nivel económico social bajo o medio bajo, que posee antecedentes de bajo rendimiento social, desempleada. Además encuentra un patrón que es la incidencia de desnutrición, presencia de caries, enfermedades venéreas, anemia y adelgazamiento, midriasis, en al área de salud física; y agresividad y depresión correlacionada con intentos de suicidio e intoxicaciones.

Rojas (1999) en su libro “Mujeres que consumen sustancias psicoactivas”, dedica un capítulo a la revisión bibliográfica y los hallazgos propios del estudio realizado por él en mujeres que consumen PBC, a continuación se detallará lo encontrado:

Desde el punto de vista psicosocial, el comportamiento postconsumo se caracteriza por la prostitución, venta de drogas y mitomanía.

Desde el punto de vista psicológico, el autor cita a diversos autores como: Del Olmo que propone que las adictas a PBC suelen presentar niveles más altos de trastornos afectivos, tales como depresión y angustia; y niveles más bajos de autoestima en comparación con los dependientes varones a PBC. A Oliver (1987) aborda el tema de las alteraciones de la conciencia considerando el fumado y efectos de la PBC y llega a la conclusión que se da un compromiso en los distintos niveles del Yo. A CSAT (1993 y 1994) comunicaron que la presencia de cuadros severos de ansiedad y depresión, desorden antisocial de la personalidad tales como conducta sociopática y comportamiento psicopático primario, suelen ser comunes en los exámenes psicológicos-psiquiátricos de las adictas. Asimismo, rangos como pasiva-dependiente, pasiva-agresiva, histriónica e hipomaníaca, también forman parte del patrón en el diagnóstico de los casos de farmacodependencia en mujeres.

El estudio de Milton Rojas (1999) llegó a las siguientes conclusiones con respecto al tema pertinente: Aparentemente hay una predominancia del locus de control interno en el caso de las adictas de PBC; en contraste con la prevalencia del locus de control externo en los varones. Existe una tendencia al ocultamiento del consumo de la PBC en las mujeres peruanas. Ello se da el consumo de las demás sustancias.

Referencias

Alvarez M., Rocha, A., Andrade, X. (1991). Perfil de los consultantes del Programa La Casa. En: Pérez, A. ed. (1991). Programa La Casa: Atención a la comunidad en las áreas de drogadicción, sida y suicidio. Santafé de Bogotá: Universidad de los Andes. Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Departamento de Psicología.

Nizama, M. (1985). Sociedad, Familia y Drogas. Trujillo: Marsol Perú Editores.

Nizama, M. (1991). Estudio fenomenológico descriptivo de 120 pacientes dependientes principalmente a pasta básica de cocaína. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Medicina. Escuela de PostGrado. Tesis doctoral

Oliver, E. (1999). La enfermedad mental: aspectos psicopatológicos y semiológicos. Lima: El Libro Amigo.

Oliver, E. (2001). Etiopatogenia de la farmacodependencia. Lima: material del curso de Psicopatología del Desarrollo, Facultad de Psicología. Universidad Ricardo Palma.

Rojas, M. (1999). Mujeres que consumen sustancias psicoactivas. Un estudio psicológico, social y cultural sobre 627 casos. Lima: Cedro.

Villanueva, M. (1989). Factores psicológicos asociados a la iniciación y habituación. En: León, F., Castro de la Mata, R. Ed. (1989). Pasta básica de cocaína. Un estudio multidisciplinario. Lima: Cedro.

Zapata, C. (1985). Capítulo X. Drogadicción en el Perú. En Nizama, M. (1985). Sociedad, Familia y Drogas. Trujillo: Marsol Perú Editores.

Simón Bolívar: El General en su Laberinto


Resumen

“El general en su laberinto” es la obra en donde se relatan los últimos meses en la vida de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios. Comprende aproximadamente desde principios del año 1830, hasta el 17 de diciembre del mismo año, fecha en donde Bolívar muere en la ciudad de Santa Marta.

Si bien es cierto, García Márquez nos relata el último viaje de Bolívar -eue comprende las ciudades de Santa Fe de Bogotá, Facarativá, Guaduas, Honda, Puerto Real, Ocaña, Mompox, Zambrano, Barranca Nueva, Cartagena, Turbaco, Soledad, Barranca de San Nicolás, y finalmente Santa Marta-, la grandeza de esta novela radica en la descripción de Bolívar, no como el hombre sin ningún defecto, como el héroe casi mitológico -que la historia nos ha hecho creer-, sino como el ser humano Simón Bolívar, con sus cualidades, defectos, pasiones, desengaños, amores, etc.

Es conocido históricamente que Bolívar tenía la idea de unir a la América Meridional para formar una sola patria, disfrutaba de la tenencia de poder, es así que en ese sentido se podría decir que era un tanto egoísta; a la vez, era un amante de las mujeres a tal punto que en la mayoría de lugares a donde llegaba por diversos motivos, tenía relaciones con jóvenes locales, a las que les decía cínicamente que las amaba; tenía un gran aprecio por los animales y criaba perros. La mayoría de ellos los había recogido en las calles (ya sea por lástima o por amor).

Nuestro “humano” libertador, (digo “humano” porque era un hombre de carne y hueso con virtudes y defectos) estaba acompañado de numerosos personajes, llámese: José Palacios, Belford Hinton Wilson, Francisco Paula Santander, Antonio José de Sucre, Fernando, Manuela Saenz, Rafael de Urdaneta entre otros. Gabriel García Márquez, se encarga a lo largo de toda esta novela, de describirnos con un detalle casi milimétrico a cada uno de estos personajes; por ejemplo, José Palacios era el mayordomo de Bolívar, lo apreciaba en extremo, nunca se quejaba, era una persona analfabeta pero muy culta, tenía una memoria increíble, atendía a Bolívar en todo sentido, lo escuchaba en los malos momentos y lo curaba de cuanto achaque padecía. A lo largo del presente trabajo, iré explicando a cada uno de los personajes y su trascendencia en la vida de Bolívar.

Una vida de gloria, de aclamación, de desengaños, de conflictos, de tristeza, de un laberinto interminable; de traiciones, de enemigos, de muy pocos amigos; de una muerte que llegó muy rápido, que acabó con la vida de un hombre, de un general, de uno de los generales más grandes de todos los tiempos. Esa fue la vida del libertador Simón Bolívar.

Algunas citas textuales que merecen ser reproducidas

1.- “Hasta su desnudez era distinta, pues tenía el cuerpo pálido y la cabeza y las manos como achicharradas por el abuso de la intemperie. Había cumplido cuarenta y seis años el pasado mes de julio, pero sus ásperos rizos caribes se habían vuelto de ceniza y tenía los huesos desordenados por la decrepitud prematura, todo él se veía tan desmerecido que no parecía capaz de perdurar hasta el julio siguiente”.

En esta cita, se aprecia el estado físico que presentaba Simón Bolívar, estaba enfermo, y muy envejecido por todo los trajines de la lucha libertadora.

2.- “Siempre tuvo a la muerte como riesgo profesional sin remedio. Había hecho todas sus guerras en la línea de peligro, sin sufrir ni un rasguño, y se movía en medio del fuego contrario con una serenidad tan insensata que hasta sus oficiales se conformaron con la explicación fácil de que se cría invulnerable”.

Bolívar, creía (o sabía que tarde o temprano iba a morir), es por esto que actuaba de esa manera frente al peligro, se arriesgaba en demasía.

3.- “El general volvió a tenderse en la cama con los ojos cerrados, y ella reanudó la lectura. Sólo cuando le pareció que él se había quedado dormido puso el libro en la mesa de noche (...) Luego embozó con una capa de campaña y salió de puntillas del dormitorio. Entonces el general abrió los ojos y le dijo con voz tenue a José Palacios: --Dile a Wilson que la acompañe hasta su casa --”.

Manuela Saenz, era la amante de Bolívar. No era solamente una amante pasajera, era la mujer que a lo largo de este último viaje lo apoyó -y la que es considerada universalmente como su pareja-, (este apoyo se refiere a un sentido moral, ya que no lo acompañó, sin embargo organizó movimientos Bolivaristas a lo largo del país).

4.- “Lo acusaban de ser el promotor oculto de la desobediencia militar, en un intento tardío de recuperar el poder que el congreso le había quitado por voto unánime al cabo de doce años de ejercicio continuo. Lo acusaban de querer la presidencia vitalicia para dejar en su lugar a un príncipe europeo”.

Colombia afrontaba momentos de una severa crisis política que se manifestaba en movimientos sociales en contra de Simón Bolívar. No lo querían en el país, lo acusaban de dictador e hasta intentaron matarlo en distintas oportunidades.

5.- “La prensa adicta al general Francisco de Paula Santander, su enemigo principal, había hecho suyo el rumor de que su enfermedad incierta pregonada con tanto ruido, y los alardes machacones de que se iba, eran simples artimañas políticas para que le rogaran que no se fuera”.

Francisco de Paula Santander (Casandro), era en otros tiempos, amigo del libertador, se encontraba desterrado en París por la supuesta vinculación en el intento de asesinato de Bolívar. Desde ese momento, se convirtió en su principal detractor, planificaba desde allá, los intentos por erradicarlo políticamente.

6.- “En vez de Palomo Blanco, su caballo histórico, venía montado en una mula pelona con gualdrapas de estera, con los cabellos encanecidos y la frente surcada de nubes errantes, y tenía la casaca sucia y con una manga descosida”.

García Márquez, en forma sarcástica nos hace ver que la pompa y la gloria que caracterizaba los anteriores viajes de Bolívar, había terminado. Ahora el lujo era solo un recuerdo, el libertador viajaba sólo con lo necesario.

7.- “El gran Mariscal de Ayacucho, su amigo entrañable. (...) El Mariscal Sucre se excusó. Era inteligente, ordenado, tímido y supersticioso, y tenía una dulzura del semblante que las viejas cicatrices de la viruela no habían logrado disminuir”.

Bolívar quería mucho a Antonio José de Sucre, lo estimaba no sólo por sus cualidades como militar, sino por su temple como ser humano. Cuando Sucre fue asesinado, Bolívar sufrió tanto por este hecho que recayó en su enfermedad.

8.- “--Empiece a perder--, le dijo el general Carreño. Aunque sea como un acto de consideración por un amigo en desgracia.
--Me resisto a hacerle a nadie semejante afrenta--, dijo Wilson con un punto de Ironía.
-- !Es una orden !--, dijo Carreño.
Wilson, en posición de firmes, lo miró desde su altura con un desprecio imperial. Después volvió a la mesa y empezó a perder. El general se dio cuenta.
--No es necesario que lo haga tan mal, mi querido Wilson--”.

En el pueblo de Guaduas, Bolívar jugó cartas con sus edecanes y parte de la comitiva; comenzó ganando, luego perdió y continuó perdiendo (a Bolívar, no le gustaba perder, era muy obstinado y por esto organizaba una y otra partida más). El general Carreño le ordenó a Wilson que perdiera. Wilson se negó primero, luego obedeció. El libertador se dio cuenta de esto y dio por terminada la partida.

9.- “El primer día de navegación pudo ser el último. Se hizo noche a las dos de la tarde, se encresparon las aguas, los truenos y los relámpagos estremecieron la tierra y los bogas parecieron incapaces de impedir que los botes se despedazaran contra los cantiles. El general observó desde el cobertizo la maniobra de salvación dirigida a gritos por el capitán Santos, cuyo genio naval no parecía suficiente para semejante disturbio. La observó primero con curiosidad y luego con una ansiedad indomable, en el momento culminante del peligro se dio cuenta de que el capitán había impartido una orden equivocada. Entonces se dejó arrastrar por el instinto, se abrió paso entre el viento y la lluvia, y contrarió la orden del capitán al borde del abismo.
-- !Por ahí no--, gritó. -- !Por la derecha, por la derecha, carajos !-- (...) El capitán Santos se hizo a un lado consciente una vez más de haber confundido babor con estribor, y esperó con humildad de soldado hasta que él lo buscó y lo encontró con una mirada trémula
--Usted perdone capitán--”.

A pesar que Bolívar dio una orden correcta, y ésta salvó la vida de todos los pasajeros y tripulantes de la embarcación, se disculpó ante el capitán por haber faltado a su autoridad. Esto demuestra la rectitud del libertador.

10.- “--La verdadera causa fue que Santander no pudo asimilar nunca la idea de que este continente fuera un sólo país--, dijo el general”.

Esta era la verdadera causa por la cual Santander estaba en contra de Bolívar. Santander llegó a ser presidente de Colombia una vez muerto Bolívar.

11.- --¿Sólo Manuela quedaba ?--, le preguntó.
--Todas se quedaban--, dijo en serio el general. --Pero Manuela más que todas--.
Montilla le guiño un ojo a O’Leary, y dijo:
--Confiésese, general: ¿Cuántas han sido ?--
El general lo eludió.
--Muchas menos de las que usted piensa--, dijo.
En la noche, mientras tomaba el baño caliente, José Palacios quiso aclararle las dudas. --Según mis cuentas son treinta y cinco--, dijo. --Sin contar las pájaras de una noche, por supuesto--. La cifra coincidía con los cálculos del general, pero éste no había querido decirlo durante la visita”.

Esta cita nos relata que Manuela queda en su recuerdo así como todas las mujeres que han pasado por su vida. No quiso alardear de la cantidad con las que se había involucrado.

12.-“La única contrariedad que le causó su condición de pardo fue el se rechazado por una dama de la aristocracia local en un baile de gala. El general pidió entonces que repitieran el valse, y lo bailó con él”.

José Laurencio Silva, un oficial de Bolívar, fue rechazado por ser moreno en un baile, por ende, Bolívar se indignó por este hecho y bailó el valse con él.

13.- “El general no había intentado nunca suprimir aquellos ritos de fatalidad, pero el envenenamiento de los perros le parecía indigno de la condición humana. Los amaba tanto como a los caballos y a las flores”.

Al estar Bolívar en Cartagena, se da con la sorpresa que existía el mal de la rabia; la solución de las autoridades del pueblo fue el exterminio de todo perro callejero. Bolívar se sintió profundamente conmovido por esto, pensó que en sus largos años de gobierno, nunca hizo nada para remediar la matanza indiscriminada de animales.

14.- “A José Palacios le partía el corazón cuando lo encontraba tratando de hacerse las cosas domésticas que siempre le habían hecho sus criados, o sus ordenanzas y edecanes, y no tuvo consuelo cuando lo vio vaciarse encima todo un frasco de tinta tratando de envasarla en un tintero”.

Su mayordomo, era un buen hombre, se preocupaba por Bolívar como si fuera su padre, lo ayudaba a bañarse, a vestirse, lo escuchaba, y siempre estaba a su lado.
En su testamento, Bolívar lo recompensó muy bien por todo el tiempo de servicio ininterrumpido.

15.- “--Carajos--, suspiró. -- !Cómo voy a salir de este laberinto !--”.

Esta frase me parece muy ilustrativa, Bolívar se da cuenta que sus días en la tierra de los vivos se están agotando y pronuncia esta frase en alusión a esto.

16.- “Examinó el aposento con la clarividencia de sus vísperas, y por primera vez vio la verdad: la última cama prestada, el tocador de lástima cuyo turbio espejo de paciencia no lo volverá a repetir, el aguamanil de porcelana descarchada con el agua y la toalla y el jabón para otras manos, la prisa sin corazón del reloj octogonal desbocado hacia la cita ineluctable del 17 de diciembre a la una y siete minutos de su tarde final. Entonces cruzó los brazos contra el pecho y empezó a oír las voces radiantes de los esclavos cantando la salve de las seis en los trapiches, y vio por la ventana el diamante de Venus en el cielo que se iba para siempre, las nieves eternas, la enredadera nueva cuyas campánulas amarillas no vería florecer el sábado siguiente en la casa cerrada por el duelo, los últimos fulgores de la vida que nunca más, por los siglos de los siglos, volvería a repetirse”.

En esta magistral narración, la más bella del libro, llena de colores y formas, García Márquez nos hace sentir los últimos momentos de vida de Simón Bolívar, este párrafo no necesita comentario ninguno. Canta por sí mismo.

Conclusiones

La historia nos enseña -de forma errada- que los que participan en ella son seres sin defectos, son semidioses que tienen la solución de los problemas en sus manos. “El General en su Laberinto”, nos muestra lo contrario, podemos apreciar al General Simón Bolívar como un ser humano con defectos y virtudes, resaltando no al genio militar y gran estratega, sino a una persona llena de bondad, ternura, amor, odio, terror, rencor, etc.

Este libro no desbarata al mítico Bolívar, más bien afianza su grandeza, la grandeza de uno de los hombres más geniales e importantes del antepasado siglo, un hombre que acabó con centurias de dominación española en nuestras tierras, tierras americanas, libres, gracias a él.

miércoles, setiembre 28, 2005

Homenaje a Takeshi “Beat” Kitano

Hasta hace algunos años, la imagen que se tenía al hablar de cine japonés era la del genial Akira Kurosawa, sin embargo, a mediados de la década de 1990 surgió una figura que al principio no se la tomó en cuenta, me refiero a Takeshi Kitano. Él con un simbolismo particular y estética perfecta nos deslumbró en “Hana-bi” (Flores de Fuego), posteriormente con la ternura y altruismo en “Kikujiro no Natsu” (El Verano de Kikujiro) y este año con su versión personal del clásico héroe “Zatoichi”, que fuera interpretado en 25 filmes, además de series de televisión por Shintaro Katsu (nombre artístico de Toshio Okumura). Lamentablemente no hemos podido apreciar otros filmes ya que no llegaron a los circuitos comerciales limeños -para variar-.

Takeshi Kitano, el menor de cuatro hermanos, nació el 18 de enero de 1947 en Adachi (Tokio) en el seno de una familia humilde. Al respecto menciona: “Recuerdo mi vecindario como una gran familia, la gente sembraba vegetales en los cercanos campos y los lavaba en el río, los niños corrían tras las mariposas y las libélulas mientras nuestras madres charlaban en los baños públicos y nuestros padres pasaban la tarde en el bar o sentados, bebiendo en las esquinas”.

Su padre, de nombre Kikujiro, fue maestro ebanista además de pintor y como muestra de afecto, aquel nombre fue usado por Kitano a fines de la década de 1990 para ser protagonista de la tierna comedia “Kikujiro no Natsu” (El Verano de Kikujiro).

La madre de Kitano, de nombre Saki, realizó tremendos esfuerzos para que sus hijos fueran a la escuela, a pesar de los grandes problemas económicos que la familia enfrentaba. Ya de joven logró ingresar a la Universidad de Meiji, en donde cursó por cuatro años la carrera de ingeniería, sin embargo no culminó sus estudios -se dice que fue expulsado de la universidad por su mal comportamiento- y encontró trabajo de ascensorista en un club nocturno en donde se realizaban espectáculos que iban desde el ‘striptease’ hasta la comedia.

Un día a principios de la década de 1970, Kitano tuvo una gran oportunidad: un cómico faltó y le dieron pie a salir al escenario, por ese tiempo conoció a Kioshi Kaneko, un comediante de profesión y posteriormente formaron el dúo “Two Beats” para realizar actos de ‘manzai’ -podríamos denominarlo como ‘stand up comedy’ a dúo- y trabajaron de esta manera en diferentes bares en Tokio para llegar en 1976 a su primera aparición en televisión, casi instantáneamente se convirtieron en un éxito, acabando en la NHK, la televisora más conocida del Japón. De aquí en adelante, Kitano guardaría el sobrenombre de “Beat” para el resto de su carrera, tomándolo siempre que se acreditara como actor, en apariciones públicas, películas, series de televisión, etc.

El director Nagisa Oshima (“El imperio de los sentidos”) fue el primero en darle la oportunidad a Kitano para actuar en la pantalla grande. Así debutó en el papel de un enfermizo soldado con “Merry Christmas, Mr. Lawrence” (1983). Desafortunadamente, el público de Japón se tomó el esfuerzo de Kitano en broma y reía en todas sus escenas. En otra entrevista manifestó: “Fue humillante la experiencia, porque mi personaje en la película no era alguien de quien se pudiera reír. Entonces juré que en adelante haría serios y oscuros a todos mis personajes en películas y series de televisión, y así fue”.

En 1989, Kitano dirigió y actuó en su primer filme: “Violent Cop”, luego actuó y dirigió las películas “Boiling Point” (1990), “A Scene at the Sea” (1991) “Sonatine” (1993) y su primera comedia “Getting Any?” (1995); al terminar el rodaje de esta última película tuvo un trágico accidente en su motocicleta que casi le costó la vida. Por cosas del destino y para fortuna de sus admiradores, sobrevivió, sin embargo, tuvo que pasar cuatro meses aislado en el Tokyo Medical College Hospital, debido a sus fracturas de cráneo y rotura de mandíbula. Al salir del hospital tenía la parte derecha del rostro paralizada y severas cicatrices además de un ligero tic en los ojos. Cuando vi a Kitano por primera vez en la película “Hana-bi”, me asombré del tic que presentaba el actor y de lo bien que lo interpretaba el personaje -pensando que era parte de la caracterización- Enorme fue mi sorpresa cuando supe que no era actuación, que ese malestar en la cara era real (recuerdo un artículo muy bello publicado en Perú Shimpo hace algunos años sobre la película “Hana-bi”, por Doris Moromisato, allí me enteré de muchos detalles de la vida del genial y polifacético Kitano).

Motivado por el choque, Kitano dejó su vida desordenada y se entregó a las artes: la pintura, la lectura, la música y al estudio de la ciencia. El público de Japón pensaba que estaba acabado, que jamás volvería a dar un espectáculo o dirigiría una película.

Se equivocaban. Luego de su accidente El “Beat” dio a luz a “Kids Return” (1996), a “Hana-bi” (1997) considerada por la crítica mundial como su mejor obra y una de las mejores películas asiáticas a tal punto que logró ganar el “León de Oro”en el festival de Venecia-, posteriormente vinieron “El verano de Kikujiro” (1999), “Brother” (2000), “Dolls” -sólo como director- (2002), la este año estrenada “Zatoichi” (2003) que ganó el “León de Plata” al mejor director en el festival de Venecia y “Takeshis’” (2005).

Asimismo, Takeshi Kitano participó en otros filmes como actor: “Johnny Mnemonic” (1995), “Gonin” (1995), “Tokyo Eyes” (1998), “Taboo” (1999), “Battle Royale” (2000) -esta película llegó a Lima pero no tuvo gran acogida por parte de la crítica-, “Battle Royale II: Réquiem” (2003), “Izo” (2004) y “Blood and Bones” (2004).

Hace un año el aclamado “Beat” fue honrado con el grado de “Honorary Bachelor of Science in Engineering” por la Universidad de Meiji, la que dejó 34 años atrás, en busca de sus sueños.

En resumen, Takeshi Kitano colinda con la genialidad ya que es comediante, actor, autor, poeta, pintor (En “Hana-bi”, todas las pinturas mostradas en la película -las más de ellas utilizando el puntillismo creado por George Seurat- fueron realizadas por él); diseñador de vídeo juegos (creó en 1986 para Nintendo Famicom (NES) el juego “Takeshi no Chousenjou” (El Reto de Takeshi), y desde abril de este año es Profesor en The Graduate School of Visual Arts, Tokyo National University of Fine Arts and Music.

Para mayor información, algunos datos de la vida de Takeshi Kitano fueron tomados de:
http://en.wikipedia.org/wiki/Kitano_Takeshi (inglés), http://www.galeon.com/takeshi-kitano/ (español), http://www.takeshikitano.net/ (francés), y la web oficial del actor es: http://www.office-kitano.co.jp/ (japonés e inglés).

TAKESHI KITANO








LA VIDA ES SUEÑO


Quiero compartir con ustedes, el monólogo de Segismundo de la obra "La Vida es Sueño" de Don Pedro Calderón de la Barca.

SEGISMUNDO

Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive sueña
lo que es hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte ( !desdicha fuerte!);
!que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende;
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque nadie lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Calderón de la Barca, P. (1998) La vida es Sueño. Santafé de Bogota: Norma.

martes, setiembre 27, 2005

El Leviatán de Hobbes y el Poder: Reflexiones y Comentarios

Para Hobbes, el estado de naturaleza es “un estado de guerra y de anarquía. Los hombres son iguales por naturaleza; de la igualdad proviene la desconfianza, y de la desconfianza procede la guerra de todos contra todos. La vida es solitaria, pobre, embrutecida y corta”. No existe noción de los justo y de lo injusto, y tampoco la de propiedad. No hay industria, ni ciencia, ni sociedad. Hobbes se opone, con esta visión pesimista, a los teóricos del derecho natural y a todos aquellos que disciernen en el hombre una inclinación natural a la sociabilidad” (Touchard 1988, p. 260).

El estado de guerra que se mencionó, genera severas incomodidades y sobre éstas Hobbes (1984) explica que “en una condición así, no hay lugar para el trabajo, ya que el fruto del mismo se presenta como incierto; y, consecuentemente, no hay cultivo de la tierra; no hay navegación, y no hay uso de productos que podrían importarse por mar; no hay construcción de viviendas, ni de instrumentos para mover y transportar objetos que requieran la ayuda de una fuerza grande; no hay conocimiento en toda la faz de la tierra, no hay cómputo del tiempo; no hay artes; no hay letras; no hay sociedad. Y, lo peor de todo, hay un constante miedo y un constante peligro de perecer con muerte violenta. Y la vida del hombre es solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta” (p. 107-108).

Hobbes (1984) coloca como ejemplo de una vida sin poder común al qué temer, a las sociedades que han coexistido primero bajo el poder de un gobierno pacífico y luego han degenerado en una guerra civil. Y es esta guerra “nada puede ser injusto. Las nociones de lo moral y lo inmoral, de lo justo y de lo injusto no tienen allí cabida. Donde no hay un poder común, no hay ley; y donde no hay ley, no hay injusticia” (Hobbes 1984, p. 109).

El autor considera la existencia de leyes naturales y un derecho natural. En cuanto al derecho natural “se emparenta con el instinto de conservación. Hobbes lo define como la libertad de cada cual para usar su propio poder, en la forma que quiera, para la preservación de su propia naturaleza, es decir su propia vida” (Touchard 1988, p. 261). Asimismo entiende el concepto libertad como “la ausencia de impedimentos externos, impedimentos que, a menudo, pueden quitarle a un hombre parte de su poder para hacer lo que quisiera, pero que no le impiden usar su poder que le quede, según los dictados de su juicio y su razón” (Hobbes 1984, p. 110). La ley natural es “un precepto o regla general, descubierto mediante la razón, por el cual a un hombre se le prohibe hacer aquello que sea destructivo para su vida, o elimine los medios de conservarla” (Hobbes 1984, p. 110).

Las dos primeras leyes son la búsqueda de la paz y su mantenimiento y, “que un hombre debe estar deseoso, cuando los otros lo están también, y a fin de conseguir la paz y la defensa personal hasta donde le parezca necesario, de no hacer uso de su derecho a todo, y de contentarse con tanta libertad en su relación con los otros hombres, como la que él permitiría a los otros en su trato con él” (Hobbes 1984, p. 111). Para asegurar la paz y seguridad entre los hombres no se dispone de un mejor procedimiento que establecer entre ellos un contrato (Se llama contrato (Hobbes 1984, p. 113 a “la transferencia mutua de un derecho”) y transferir al Estado los derechos que, de ser conservados, obstaculizarían la paz de la humanidad.

La preocupación por la paz está en el origen del contrato y la soberanía se basa también el mismo, sin embargo es necesario aclarar que no se trata de un contrato entre el soberano y los súbditos, sino entre individuos que deciden darse a un soberano [1]: el contrato funda la soberanía, no la limita.

Hobbes (1984 p. 145) define al Estado como “una persona de cuyos actos, por mutuo acuerdo entre la multitud, cada componente de ésta se hace responsable, a fin de que dicha persona pueda utilizar los medios y la fuerza particular de cada uno como mejor le parezca, para lograr la paz y la seguridad de todos” y se dice que un Estado ha sido creado o instituido cuando “una multitud de hombre establece un convenio entre todos y cada uno de sus miembros, según el cual se le da a un hombre o a una asamblea de hombres, por mayoría, el derecho de personificar a todos, es decir, de representarlos” (Hobbes 1984, p. 146).

Y así surge el Leviatán que tiene una apariencia gigante cuyo cuerpo es también el de cada uno de los que han delegado las facultades para el cuidado de defenderlos. El estado tiene una figura absorbente, pero es relativamente benigno. Touchard (1988) menciona sobre las funciones del Estado “debe defenderse al ciudadano; éste sólo abandona sus derechos al Estado para ser protegido. El Estado perdería su razón de ser si la seguridad no fuese garantizada, si la obediencia no fuera respetada (...) El Estado es quien fundamente a la propiedad: “Vuestra propiedad no es tal y no dura más que en tanto que place a la República”. Todo ataque al Estado es, por consiguiente, un ataque a la propiedad” (p. 261).

Ferrero (1971) menciona que “el gran teórico del absolutismo, parte del supuesto de que el hombre es un ser antisocial, lo que ha hecho necesario el Estado como autoridad omnipotente e incontrastable, nacida del temor. Los hombres lo han establecido para asegurar un orden que sustituyera el estado natural de la sociedad, que es el de una lucha implacable: “homo homini lupus”. El hombre primitivo se vio ante la disyuntiva de la anarquía o la autoridad como nada precio necesario para su seguridad. El hombre, animal egoísta, nada sabe de lo que es justo e injusto; obedece a sus naturales apetitos y aversiones, lo que determinaría un estado permanente de lucha si no se hubiera conferido la autoridad suprema al Estado, al que los hombres obedecen porque cuenta con fuerza para obligarles” (p. 27).

En este Estado ninguna autoridad espiritual puede oponerse al mismo, nadie puede servir a dos señores. El soberano es el órgano no sólo del Estado, si además de la Iglesia (Touchard 1988).

La formación de la institución del Estado traen una serie de consecuencias, cuyo resumen es el siguiente:

*Los súbditos no pueden cambiar de forma de gobierno, Hobbes (1984, p. 147) “por lo tanto están sujetos a un monarca no pueden abolir la monarquía sin su aprobación y volver a la confusión propia de una multitud desunida”.

*El poder soberano no puede enajenarse, Hobbes (1984, p. 147) “en segundo lugar, como el derecho de representar a la persona de todos es dado a quien los hombres hacen su soberano, mediante un pacto establecido entre ellos mismos, y no entre el soberano y alguno de ellos, no puede haber quebrantamiento de convenio por parte del soberano; y, en consecuencia, ninguno de los súbditos puede librarse de estar sujeto a él , alegando algún infringimiento de contrato por su parte”.

*Ningún hombre puede, sin incurrir en injusticia, protestar contra la institución del soberano declarada por la mayoría.

*Las acciones del soberano no pueden ser, en justicia, acusadas por el súbdito, Hobbes (1984, p. 149) “tampoco deberá ser acusado de injusticia por ninguno de ellos. Pues quien hace una cosa con autorización de otro, no causa injusticia a quien le dio autoridad para actuar”.

*Nada de lo que haga el soberano puede ser castigado por el súbdito.

*El soberano es juez de lo que es necesario para la paz y defensa de sus súbditos y juez de qué doctrinas deben ser enseñadas.

*El derecho de establecer reglas mediante las cuales los súbditos puedan hacer saber a cada hombre lo que es suyo, de tal modo que ningún otro súbdito pueda quitárselo sin cometer injusticia.

*Al soberano le pertenece el derecho de judicatura y de la decisión de las controversias.

*Al soberano le pertenece el derecho de hacer la guerra y la paz según le parezca oportuno.

*Al soberano le pertenece el derecho de escoger a todos los consejeros y ministros, tanto para funciones de paz como de guerra, de premiar y castigar y establecer honores y jerarquías según le parezca.

Como se ha podido observar, Thomas Hobbes siente que hay una suerte de barbarie política y se propone salvar a los hombres de un estado de guerra en el que todos luchan contra todos. Este teórico cree en un estado “creado” que tiene la suficiente fuerza para poner orden.

El absolutismo propugnado por Hobbes no es de ninguna manera una tiranía ni una dictadura, todos los súbditos están sometidos a leyes y a una autoridad que se da porque cada uno de ellos cede, transfiere y renuncia a parte sus derechos mediante un acto voluntario y jurídico (renuncian a la administración personal de justicia y al derecho de pelear con los otros).

Hobbes considera que los hombres están naturalmente inclinados al desencuentro: en el hombre prevalece la vanidad y el egoísmo, por ende debe ser urgentemente reglamentado. Es entonces cuando el Leviatán aparece como un poder mayor y coercitivo que no es divino, sino más bien, es un acto artificial y público.

En el Leviatán, los súbditos no pueden cambiar la forma de gobierno cuyo poder no puede enajenarse, asimismo éstos no pueden protestar, acusar o castigar al soberano quien es juez, legislador, y autoridad omnipotente en el Leviatán. La única persona que está exonerada de la ley es el príncipe a condición de que la haga cumplir.

NOTAS:

[1] El soberano es según Hobbes quien posee un poder soberano; y cada uno de los demás son sus súbditos. “Este poder soberano se puede alcanzar de dos maneras: una, por fuerza natural, como cuando un hombre hace que sus hijos se sometan a su gobierno, pudiendo destruirlos si rehusan hacerlo, o sometiendo a sus enemigos por la fuerza de las armas, y obligándolos a que acaten su voluntad, concediéndoles la vida con esa condición. La otra es cuando los hombres acuerdan entre ellos mismos someterse voluntariamente a algún hombre o a una asamblea de hombres, confiando en que serán protegidos por ellos frente a todos los demás. A esta segunda modalidad puede dársele el nombre de Estado político, o Estado por institución; y a la primera, el Estado por adquisición”. (Hobbes 1984, p 145).

Referencias

Hobbes, Th. (1984). Leviatán. O la materia, forma y poder de la República Eclesiástica y Civil. Madrid: Sarpe.

Touchard, J. (1988). Historia de las ideas políticas. Madrid: Tecnos

Ferrero, R. (1971). Teoría del Estado. Derecho constitucional. Lima: Studium.

lunes, setiembre 26, 2005

“Lolita” de Vladimir Nabokov: Aproximaciones a un análisis psicológico de Humbert Humbert


Introducción

La psicología no es una ciencia que rechace nutrirse de cuantas fuentes de conocimiento pueda, es decir, es factible que use disciplinas aledañas para de esta manera, afinque e incorpore nuevos conocimientos. Muestra de lo mencionado lo podemos encontrar en el acercamiento de la disciplina del comportamiento con la filosofía, la biología, la sociología, la antropología, etc. En el presente ensayo se realiza un acercamiento muy estrecho entre la literatura y la psicología.

A través de la literatura, diversos autores a lo largo de la historia han plasmado experiencias -algunas reales, otras no- que son fuente de análisis de diversas corrientes y consecuentemente diversos críticos literarios, es menester resaltar que el psicólogo o futuro psicólogo está en la capacidad de aplicar un análisis enfocándolo en su rama de acción particular, es decir, interpretar el comportamiento y motivaciones que impulsan al sujeto, y determinar si su actuar está dentro de los lineamientos “normales” o si se escapan y se intrincan en el reino de lo “patológico”.

La obra escogida es un clásico contemporáneo, Lolita de Vladimir Nabokov (1899-1977), historia que trata de Humbert Humbert, un hombre de cuarenta años que se encuentra obsesionado por la “doceañera” Lolita; en la novela se aprecian dos componentes que son la atracción perversa y el “seudoincesto”, además desde luego, de otros componentes como la neurosis. La novela es un itinerario de violencia, narrado con suma ironía, con abundantes sarcasmos y lirismo por parte del propio protagonista.

Los temas centrales del ensayo son la pedofília y la neurosis que se expresan de manera notoria en Humbert Humbert.

Pedofilia y Neurosis en Humbert Humbert

Indudable es que luego de cuarenta y cinco años, la obra Lolita de Vladimir Nabokov sigue causando controversia y es evidente que ésta no es la misma, y no arrebata con tan intensa magnitud a los apasionados lectores que se sumergen en su fosforescente trama, pero se debe tomar en cuenta en primer lugar la época y el lugar en la cual se publicó originalmente y la época en la cual estamos inmersos: una época de cambios, de post-modernismos, de neoliberalismo, de internet, de globalización, de libertad sexual, etc. León y Zambrano (2000; pg. 17) comentan sobre las condiciones de vida actuales lo siguiente: “En efecto, allí están: la clonación, la legalización del aborto y de la eutanasia, el indetenible avance de la automatización en el mundo del trabajo, la opción homosexual, el creciente cuestionamiento de la familia como institución, la soledad en la que vive un porcentaje elevado de personas. ¿Qué hacer con todo esto? ¿cómo abordarlo? ¿cómo integrarlo en un nuevo proyecto social signo del hombre?”.

Las personas denominan a los enteramente difusos, e incluso sombríos cambios que se experimentan como progreso, Solzhenitsyn (1996; pag. 7) con respecto al progreso dice lo siguiente: “el progreso ciertamente ha avanzado espléndidamente, pero nos ha conducido a consecuencias que las generaciones anteriores no podrían haber pronosticado”. Efectivamente, existen inmensa cantidad de efectos que podrían haberse interpretado como elucubraciones de Julio Verne, o incluso siendo más contemporáneos, tramas elaboradas por Aldous Huxley o George Orwell. Uno de estos cambios, es la revolución sexual, que se ilustrará brevemente: fue un complejo fenómeno que tuvo innumerable cantidad de determinantes, es innegable que uno de ellos fue la invención de la píldora anticonceptiva por Carl Djerassi en 1951 y su posterior comercialización a partir de 1961 (Telefónica del Perú, 2000). El progreso en la tecnología médica contribuyó ciertamente a un cambio en la mentalidad de occidente sobre lo que representa el sexo, evidentemente no fue sólo ese factor, se pueden traer a colación otros: Simone de Beauvoir y su inacabable lucha contra la discriminación de la mujer en la década del 40, Alfred Kinsey que funda en la Universidad de Indiana el instituto para la investigación sexual en 1947, los estudios de Gräfenberg y Benjamin entre 1950 y 1960, finalmente esta lista no estaría completa sin la mención de William H. Masters y Virginia Johnson con sus incesantes estudios sobre la sexualidad humana ya en la década del 70. Esta revolución ha acometido rotundamente en la mentalidad mundial y en especial occidental logrando de alguna manera que el libro Lolita pierda el tono escandaloso que lo antecedió casi media centuria antes.

Ortega y Gasset (1981) dijo: “Hay, sobre todo, épocas en que la realidad humana, siempre móvil, se acelera, se embala en velocidades vertiginosas. Nuestra época es de esta clase porque es de descensos y caídas”. Este ilustre pensador, acertó en esta acuciosa frase, por un lado existe el genoma humano, y por otro, no se puede tolerar a la homosexualidad, el mundo avanza en un mar de información llamado internet y en Israel, personas luchan por que son de ideologías religiosas distintas, esto se sintetiza en una sola palabra: intolerancia.

Dentro de los círculos literarios es harto conocido que la obra “Lolita” hizo millonario a Nabokov, pero sin duda, el intrincado malentendido generado por la obra, continua hasta nuestros días, un poco de historia sería algo adecuado: Para que la obra de Nabokov fuera publicada, tuvo que ser rechazada por cuatro editoriales, la editora encargada de publicar por primera vez el libro en cuestión fue Olympia Press, esta empresa tenía entre dentro de su catálogo desde burdas obras pornográficas hasta textos contestatarios a cargo de Henry Miller. La novela, “Lolita”, apareció en 1955 y un año después fue prohibida en Francia por ser considerada obscena. Paralelamente a este hecho, Graham Greeene, crítico literario sobresaliente, la consideró la mejor obra del año; esta deferencia ocasionó una polémica tremebunda y un estigma de novela maldita que aún en la actualidad posee. En 1958 apareció la edición estadounidense además de docenas de publicaciones en distintos países.

Antes de pasar propiamente a la trama de la obra, es menester traer a colación lo siguiente: Nabokov tiene un cierto parecido con Borges, puesto que desde la literatura ataca con mordaz sabiduría e ironía las costumbres del sistema establecido, centrándose en la hipocresía burguesa; Nabokov se divertía observando la reacción de los ciudadanos ante la lectura de su obra. Nabokov (1999) creó el término “Nínfula” que en idioma original es “the nimphet” Vargas Llosa (1990), Este término adquiere su real magnitud en cuanto se relaciona con las fantasías y ansias de pervertidos en torno a niñas prepuberales o puberales. En otras palabras, la obra cuajó los términos nínfula y Lolita. Para ser explícitos Humbert Humbert: Nabokov (1999; pag 23) define el término nínfula como: “Entre los límites de los nueve y los catorce años, surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o más veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza, no humana, sino nínfica (o sea demoníaca); propongo llamar nínfulas a esas criaturas escogidas (...) En realidad quería que el lector considerara los nueve y los catorce como los límites -playas espejeantes, rocas rosadas- de una isla encantada, habitada por esas nínfulas mías y rodeadas por una mar vasto y brumosos. Entre esos límites temporales”

Trama de la obra

La obra es la confesión escrita de Humbert Humbert, a los jueces del tribunal que van a juzgarlo, por asesino (de Clare Quilty) y por su predilección por niñas precoces. La historia primigenia, es decir donde conoce a Lolita, Dolores, o Dolly ocurre en Ramsdale, Nueva Inglaterra. Esta niña tenía exactamente cuando la conoció, doce años y siete meses.

En Ramsdale con la acuciosa necesidad de llegar a Lolita, H. H. (Humbert Humbert) desposa a una acomodada ciudadana de clase media -evidentemente burguesa- de dicha ciudad llamada Charlotte Becher Haze quien es madre de Lolita. El azar es una situación facilitadora de los hechos posteriores, ya que logra que la madre muera en un accidente de tráfico, (la situación fue la siguiente: la madre se enteró que H. H. no la quería, que estaba con ella sólo para llegar a la hija, Charlotte salió corriendo de la casa, obnubilada por la circunstancia que experimentaba y no midió las consecuencias de sus actos, se abalanzó a la calle y un auto la golpeó). En virtud a esto, el padrastro, tomó posesión legal de la niña y el camino fue más fácil. La relación semi-incestuosa de Lolita con su padrastro dura cerca de dos años, al cabo de los cuales, Lolita se fuga con Clare Quilty, a quien luego de una tortuosa búsqueda, Humbert Humbert da muerte (por celos). Este es el crimen por el cual va a ser juzgado cuando se pone a escribir el manuscrito.

Humbert Humbert cuenta esta historia con pausas, pistas falsas, intrigas, suspensos, ironías, pensamientos repetitivos y ambigüedades propias de un neurótico. La historia es escandalosa, mas no pornográfica, no es siquiera erótica ni obscena, en ninguna página de la voluminosa obra existe una escena de sexo explícito. Humbert Humbert no es un libertino, ni un sensual, es apenas sólo un obseso. Su historia es escandalosa, ante todo, porque él la siente y la presenta así, subrayando a cada paso su demencia y su monstruosidad (estas palabras las emplea él; podemos decir entonces que hay consciencia de que algo anda mal). Esta noción del protagonista de que algo es literalmente diferente y tiene un carácter transgresor confiere a la trama su índole malsana y moralmente inaceptable.

Paralelamente a la pasión manifiesta que subyace en la obra, existe el pensar neurótico de Humbert Humbert quien a veces con alusiones, artimañas, adivinanzas, alteran el desarrollo de la historia. Así ocurre con las elucubraciones en torno al personaje alter ego de Humbert Humbert , es decir Clare Quilty. Su aparición trastoca el libro, encamina la narración hacia un punto casi impensable, imprevisible, Kafkiano

¿Quién es este extraño sujeto?. Este hombre es un extraño automóvil que cual fantasma aparece y desaparece, es un perfil borroso atiborrado de miedo e inseguridad, es una colina a lo lejos, es temor, ansiedad y aprehensión, es una aparición en un juego de tenis, y una miríada que sólo una neurosis detallista y alerta puede reconocer. Ya en el encarcelamiento, nuestro narrador, Humbert Humbert escribe la historia que ya conocemos, va reconstruyendo con un neurótico detalle las peripecias felices que pasó por dos años con su “nínfula” a través de toda norteamérica. Es en este recuento que va encontrando pistas aún mayores del desconcertante Clare Quilty. Ellos revelan un conocimiento poco menos que omnisciente de la vida, la cultura y las manías del narrador y una suerte de complicidad subliminal entre ambos. Hace no menos de unos párrafos se afirmó que este mítico y misterioso personaje es el otro yo de Humbert Humbert, se hace esta afirmación debido a que es la persona que anda también tras una nínfula, tiene intereses intelectuales semejantes y acepta sobremanera los acertijos de H. H., además que sagazmente lo persigue durante media norteamérica, tiene contactos furtivos con Lolita, deja pruebas precisas para activar la neurosis de Humbert Humbert, pero no las suficientes para hacer que éste lo encuentre. Existe una lucha constante de intelectos neuróticos entre ambos, yo y otro yo, Humbert Humbert y Clare Quilty, moral y contra-moral, etc.

Podría parecer que la escena cúspide de la obra es el contacto carnal entre estos dos personajes, Lolita de doce años y Humbert Humbert, cuarentón pedofílico y además neurótico, mas no es así, la principal escena de la obra es básicamente el demorado, sigiloso y persecutorio asesinato de Clare Quilty. Escena cargada de sensaciones, sentimientos, culpa, desintegración psíquica y moral. Luego de la consecución del acto, Humbert Humbert (todo esto pasó luego que Lolita se fuga con Quilty) observa detenidamente el cuerpo inerte, abatido y vencido de su contrincante como Moriarty observó Holmes y viceversa, como la eterna lucha de Dr. Jackyll y Mr. Hyde y consecuentemente la destrucción de ambos, etc. El remordimiento que sintió fue insoportable e insoslayable, se detestó así mismo. Para detallar lo que es el remordimiento, se debe traer a colación a Huxley (1980; pp. 9) que en su obra “Un mundo feliz” dice al respecto lo siguiente: “El remordimiento crónico, y en ello están acorde todos los moralistas es un sentimiento sumamente indeseable. Si has obrado mal, arrepiéntete, enmienda tus yerros en lo posible y encamina tus esfuerzos a la tarea de comportarte mejor la próxima vez. Pero en ningún caso debes entregarte a una morosa meditación sobre tus faltas. Revolcarte en el fango no es la mejor manera de limpiarse”. Esta alusión positiva sobre lo que debe ser el remordimiento, no le ocurrió a Humbert Humbert, quien escribiendo el manuscrito rememoró cada minucioso detalle de lo acontecido con Lolita y su víctima.

Vale la pena traer a colación que H. H. ha sido internado en hospitales de salud mental por sus arranques de locura, por la angustia que le provocaba tener vínculos sentimentales y sexuales con niñas. Humbert Humbert confesó en más de una oportunidad que tenía relaciones con mujeres de su edad, pero que eran una suerte de paliativos ante la necesidad de poseer lo que él denominó “nínfulas”.

Pedofília: Definición y Criterios Diagnósticos

Para tener un conocimiento claro de la que es este trastorno sexual, se recurrirá al (DSM-IV, 1995; pag. 540-541). “La característica esencial de la pedofilia supone actividades sexuales con niños prepúberes (generalmente de 13 o menos años de edad). El individuo con este trastorno debe tener 16 años o más y ha se ser por lo menos 5 años mayor que el niño. En los adolescentes mayores que presentan este trastorno no se especifica una diferencia de edad precisa, y en este caso debe utilizarse el juicio clínico; para ello, debe tenerse en cuenta tanto la madurez sexual del niño dentro de un margen de edad particular. Algunos individuos prefieren niños; otros, niñas y otros los dos sexos. Las personas que se sienten atraídas por las niñas, generalmente las prefieren entre los 8 y 10 años, mientras que quienes se sienten atraídos por los niños los prefieren algo mayores. La pedofilia que afecta a las niñas como víctimas es mucho más frecuente que la que afecta a los niños. Algunos individuos con perdofilia sólo se sienten atraídos por niños (tipo exclusivo), mientras que otros se sienten atraídos por adultos (tipo no exclusivo). La gente que presenta este trastorno y que utiliza a niños según sus impulsos puede limitar su actividad simplemente a desnudarlos y observarlos, a exponerse frente a ellos, a masturbarse en su presencia o acariciarlos y tocarlos suavemente. Otros, sin embargo, efectúan felaciones o cunnilingus, o penetran la vagina, la boca, el ano del niño con sus dedos, objetos extraños o el pene, utilizando diversos grados de fuerza para conseguir estos fines. Estas actividades se explican comúnmente con excusas o racionalizaciones de que pueden tener valor educativo para el niño, que el niño obtiene placer sexual, o que el niño es sexualmente provocador, temas que por lo demás son frecuentes en la pornografía pedofílica.

Los individuos pueden limitar sus actividades a sus propios hijos, a los ahijados o a los familiares, o pueden hacer víctimas a niños de otras familias. Algunas personas con este trastorno amenazan a niños para impedir que hablen. Otros particularmente quienes lo hacen con frecuencia, desarrollan técnicas complicadas para tener acceso a los niños, como ganarse la confianza de la madre, casarse con una mujer que tenga un niño atractivo, (...) Excepto los casos de asociación con el sadismo sexual, el individuo puede ser muy atento con las necesidades del niño con el fin de ganarse su afecto, interés o lealtad e impedir que lo cuente a los demás. El trastorno empieza por lo general en la adolescencia, aunque algunos individuos manifiestan que no llegaron a sentirse atraídos por niños hasta la edad intermedia de la vida. AL frecuencia del comportamiento pedofílico fluctúa a menudo con estrés psicosocial. El curso es habitualmente crónico, en especial en quienes se sienten atraídos por los individuos del propio sexo. El índice de recidivas de los individuos con pedofilia que tienen preferencia por el propio sexo es aproximadamente el doble de los que prefieren al otro sexo”.

Los criterios diagnósticos del DSM-IV (1995) son los siguientes:

A.- Durante un período de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican actividad sexual con niños prepúberes o niños algo mayores (generalmente menores de 13 años o menos).

B.- Las fantasías, los impulsos sexuales o los comportamientos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

C.- La persona tiene al menos 16 años y es por lo menos 5 años mayor que el niño o los niños del Criterio A.

Nota: No debe incluirse a individuos en las últimas etapas de la adolescencia que se relacionan con personas de 12 o 13 años.

Neurosis: Definición y Criterios Diagnósticos

Horney (1993) explica claramente lo que es un neurosis “En primer lugar, los neuróticos discrepan de los seres comunes en sus reacciones. Así tenderemos a considerar neurótica a una joven que prefiera quedar en el anonimato, negándose a aceptar una aumento de sueldo y a identificarse con sus superiores; o bien a una artista que sólo gane treinta dólares por semana cuando podría tener ingresos superiores, dedicando algún tiempo más a sus labores, y que, en cambio, opte por gozar de la existencia en la medida en que se lo permitan sus modestos ingresos, malgastando buena parte de su vida en compañía de mujeres o entregado a meras aficiones técnicas. La razón por la cual llamamos neuróticas a tales personas reside en que la mayoría de nosotros estamos dominados -acaso exclusivamente- por normas de conducta que entrañan un anhelo de progresar en el mundo, de aventajar a otros, de ganar más dinero que el requerido para el sustento. (...) Alcanzamos nuestro concepto de la normalidad adoptando ciertas pautas de conducta y de sentimientos vigentes en un grupo determinado que las impone a todos sus miembros ; pero olvidamos que esas pautas varían con la cultura, la época, la clase social y el sexo (....) Conociendo nuestras condiciones culturales de vida nos será fácil llegar a una comprensión harto profunda del carácter especial de los sentimientos y las actitudes normales, y siendo las neurosis desviaciones del tipo normal de conducta, también ellas podrán comprenderse mucho mejor”

Características de la Neurosis según Horney (1993):

A.- Cierta rigidez en las reacciones. Se entiende por esto a la ausencia de flexibilidad para afrontar nuevas situaciones.

B.- Una estimable discrepancia entre las capacidades del individuo y sus realizaciones. Se entiende por esto que el sujeto siga siendo improductiva aún cuando sus dotes o capacidades permitan que sea sobresaliente, pero que sin embargo no las utilice. El neurótico tiene la impresión de que el mismo es un obstáculo en su propio camino.

C.- Angustia y las defensas que se levantan en torno a ella, esa angustia es el factor que desencadena el proceso neurótico y lo mantiene en actividad.

Criterios diagnósticos que cumple Humbert Humbert

Pedofília


Criterio A.- Humbert Humbert desea sexualmente a Lolita, niña de doce años, tiene fantasías sexuales con ella y desea copular con la mencionada. Además esta conducta tuvo antecedentes: Nabokov (1999; pag. 15) “¿Tuvo Lolita una precursora? Naturalmente que la tuvo. En realidad, Lolita no hubiera podido existir para mí si un verano no hubiese amado a otra niña iniciática”, Nabokov (1999l pag, 15) dice además: “Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío , alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Lo. Ta.

Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita”.

Criterio B.- Estas fantasías llevaron a Humbert Humbert a un estado en el cual, Lolita era lo único importante, dejó todo, trabajo, hogar, y demás por aventurarse en un viaje de dos años a través de norteamérica para huir de su alter ego. El deterioro social del personaje principal era sobremanera extremo ya que prácticamente no tenía vida social, amigos, etc. Toda persona que se acercaba a Lolita era mal recibida, incluso era interpretada esta situación como agresión.

Criterio C.- Humbert Humbert es una persona de cuarenta y cinco años aproximadamente, Lolita tiene doce.

Neurosis

Criterio A.- Durante su viaje a través de Estado Unidos, Humbert Humbert debió adaptarse a diversas situaciones pero no lo logró, no pudo afrontar coherentemente la seudopersecución de Clare Quilty, no supo afrontar la relación con Lolita incluso Nabokov (1999; pag. 191) refiere: “En los días de ese frenético viaje nuestro, no dudaba que como padre de Lolita Primera era un ridículo fracaso. Hice cuanto estuvo a mi alcance. Leí y releí un libro con el título inocentemente bíblico de conoce a tu propia hija, comprado en la misma tienda donde compré para Lo, en su decimotercer cumpleaños, un volumen en edición de lujo , con ilustraciones comercialmente hermosas de La sirenia.”.

Criterio B.- Humbert Humbert era una persona sobremanera inteligente, culta e incluso profesor de diversas materias, pudiendo llegar profesionalmente lejos, no lo hizo puesto que huyó con Lolita. Para ejemplos dos citas: Nabokov (1999; pag. 22-23) “Mientras fui estudiante en Londres y París, (...) Mis estudios eran minuciosos e intensos aunque no precisamente fructíferos. AL principio proyecté graduarme en psiquiatría”, luego Nabokov (1999; pag. 159) anota: “Fue entonces cuando empezaron nuestros prolongados viajes por todos los Estados Unidos. Pronto llegué a preferir cualquier otro tipo de alojamiento para turistas”

Criterio C.- Humbert Humbert sentía angustia por la relación que tenía con Lo, además la aprehensión que sentía puesto que consideraba que todos deseaban algo con Lolita y la inseguridad que esto ocasionaba hacía que éste se encontrase de manera constantemente alerta y se disponía a la huida en cualquier momento. La manera como manejaba los celos era sencilla: evitaba que Lolita tuviera relación con hombres, y si esto ocurría, inmediatamente huía. Para disminuir la angustia que soportaba, elaboró un plan que llegó a su consumación con el asesinato de su perseguidor.

Luego del asesinato, Humbert Humbert decidió escribir con detalle patológico su historia, una voluminosa cantidad de páginas y de detalles (350). El propio H. H. anota: Nabokov (1999; pag 335) “Hace cincuenta y seis días, cuando empecé a escribir Lolita, primero en la sala de observación para psicópatas, después en esta reclusión bien caldeada, aunque sepulcral, pensé que emplearía estas notas in todo durante mi juicio, no para salvar la cabeza, desde luego, sino el alma. En plena tarea, sin embargo, comprendí que no podía exhibir a Lolita mientras viviera. Quizá use partes de esta memoria en sesiones herméticas, pero su publicación ha de diferirse”.

Referencias

American Psychiatric Association (1995). DSM-IV Barcelona: Masson

Horney K. (1993). La personalidad neurótica de nuestros tiempos. Barcelona: Paidós.

Huxley, A. (1980). Un mundo feliz. Barcelona: Plaza y Janés.

León, R., Zambrano, A. (2000). El hombre y la historia en Erik. H. Erikson Lima: Universidad Ricardo Palma, publicación de la asignatura Sistemas Psicológicos Contemporáneos, Facultad de Psicología.

Nabokov, V. (1999). Lolita. Barcelona: Anagrama.

Ortega y Gasset, J. (1981). “La rebelión de las masas” Lima: Universo.

Solzhenitsyn, A. (1996). Reflexiones en la víspera del siglo veintiuno. En : Gardels, N. O., ed., Fin de Siglo. Grandes pensadores hacen reflexiones sobre nuestro tiempo, México D.F., Mc Graw Hill, 4-15.

Telefónica del Perú. (2000). Etecé. Lima : Telefónica del Perú.

Vargas Llosa, M. (1990). La verdad de las mentiras. Argentina: Seix Barral.
PUEDEN ENCONTRAR INFORMACION SOBRE EL LIBRO EN ESTE BLOG: http://elgatodescalzo.blogia.com/

miércoles, setiembre 21, 2005

NACIÓN PROZAC: Mis sueños están contaminados de parálisis

Este artículo tratará de llevarlos por un instante a aquel mundo que muchas veces ignoramos de manera supina, al mundo de la enfermedad mental; un mundo escondido y escindido, una compleja situación que es percibida como “estigmatizante”, como algo que se debe ocultar, más aún si la persona que padece el problema, toma fármacos o acude a terapia.

Las más de las veces, lo primero que pasa por nuestras mentes al escuchar la palabra “trastorno mental” es aquel vagabundo sucio y harapiento, hablando incoherencias en la calle, tirando de plásticos atados precariamente y con un palo de escoba, cual bastón en la mano derecha. Aquí no pretendo referirme a ese tipo de problema, quiero centrarme en aquel que pudo pasarle a usted, a un miembro de su familia, o a un amigo: la depresión.

Elizabeth Wurtzel escribió el libro “Nación Prozac” relatando su vida perennemente sujeta a la angustia, a la soledad, a la desesperanza, al vacío y sobretodo, al profundo dolor de padecer una enfermedad que no es percibida como tal por la gente, vale decir, que no es entendida. De la misma manera, esta biografía también narra como la autora pudo salir de aquel hoyo en el que se encontraba con mucho apoyo psicoterapéutico y una sustancia química novedosa a comienzos de 1990: el “Hidrocloruro de Fluoxetina” que laboratorios Eli Lilly comercializa bajo el nombre de Prozac®.

Wurtzel relata: “La medida de nuestra sensatez, la piedra angular de nuestra cordura en esta sociedad es nuestro nivel de productividad, nuestro tributo a la responsabilidad, nuestra capacidad de conservar un empleo. Cuando uno se halla en ese punto en el que a duras penas consigue aparecer en el trabajo o pagar las facturas, sigue estando bien o, al menos, bastante bien. Existe el deseo de no reconocer la depresión en nosotros, o en aquellos cercanos a nosotros. Es una necesidad tan apremiante que muchas personas prefieren pensar que hasta que uno salga volando por una ventana no existe problema ninguno”. Las gente suele pasar por alto a la depresión, no dándole la importancia debida, he conocido muchos casos de personas con problemas similares que al narrar su enfermedad han recibido las siguientes respuestas: “arregla tu cuarto para que no pienses mucho”, “sal y diviértete con tus amigos”, “anda a comer un helado, eso te ayudará”. La depresión es una enfermedad real, tan real como una apendicitis o una hepatitis pero la gran diferencia es que no se la puede ver, esta allí simplemente, no hay fiebre, quirófano o antibióticos que den fe de ella.

“En el transcurso de la vida hay sinsabores, hay dolor y tristeza, todo lo cual, a su debido tiempo es normal; desagradable, sí, pero normal. La depresión se sitúa en una dimensión distinta porque entraña una ausencia absoluta: ausencia de afecto, ausencia de sentimiento, ausencia de respuestas, ausencia de interés. El dolor que se siente en el transcurso de una grave depresión clínica es el intento desesperado que realiza la naturaleza para llenar de alguna manera ese vacío. A pesar de todos los intentos y de todos los propósitos, la persona que sufre una profunda depresión no es mas que un muerto viviente. Y lo más aterrador es que si se le pregunta a alguien que experimenta la angustia de la depresión cómo ha llegado ahí y si se le pide que señale el punto de partida, nunca sabrá hacerlo, quizá responderá ‘gradualmente, y, luego de repente’”.

El texto de Elizabeth Wurtzel es una de las mejores descripciones de lo que es y representa padecer un problema de este tipo. Wurtzel proviene de una familia disfuncional (padres divorciados, peleas constantes entre los padres, sobreprotección de un lado, falta de cariño por el otro, etc.) que ocasionó mucho sufrimiento a la niña; ya de adolescente, era considerada extraña por sus compañeros. En una parte del libro menciona: “Lo que yo necesito en realidad, lo que de verdad estoy buscando es algo que no puedo expresar con palabras. No es algo verbal: necesito amor. Necesito algo que empieza a ocurrir cuando se apaga el cerebro y se en enciende el corazón. Y sé que está ahí, en alguna parte, sólo que no lo siento”.

La inteligencia de la autora la llevó a principios de su juventud a estudiar en la universidad periodismo y ganar diversos premios por sus publicaciones, sin embargo, a la par con este envidiable éxito, Elizabeth pasaba de médico en médico, se encontraba inmersa en un mundo de alcohol, drogas y sumida en una profunda depresión que se acentuaba contundentemente con problemas que podríamos considerarlos “normales” para una joven de su edad (llámese rupturas sentimentales, peleas con amigos, problemas en el trabajo, etc.). Sus amigos no sabían como reaccionar ya que ella, al estar enferma, vivía con mayor intensidad los problemas, es más, sufría infinitamente más de lo que cualesquiera de nosotros podría soportar. Sus amigos no pudieron sobrellevar su enfermedad y mucho menos sus parejas sentimentales debido a que nunca llegaron a comprender la magnitud del problema: la abandonaron. La depresión es así, una ecuación muy compleja en donde tienen que ver factores biológicos como ambientales que si se dan en los momentos y lugares precisos, desencadenan la enfermedad. Y así pasa con otro tipo de problemas como las fobias, los ataques de pánico, los trastornos obsesivo-compulsivos, etc.

Wurtzel fue una de las primeras personas tratadas con Prozac© y a la fecha de culminación del libro, estaba tomando esa cápsula “blanquiverde” por casi 6 años. La Fluoxetina no la curó, pero le brindó un camino hacia su recuperación, le dio un espacio a su organismo para que tomara aliento y siga adelante.

Actualmente la autora es periodista de la revista “Rolling Stone” y si bien es cierto ha presentado recaídas, las puede controlar con medicación y psicoterapia. En una sociedad como la actual, donde a diario las personas conviven con la disfuncionalidad en todos los ámbitos, los seres humanos debemos aprender a comprendernos y escucharnos. No pretendo decir que la Fluoxetina sea la salida para la depresión u otro tipo de enfermedades, más bien, quiero decir que la enfermedad mental es como cualquier otra enfermedad en el sentido que debe ser tratada por un especialista y no ocultada. Ya pasaron las épocas en las cuales la gente se escandalizaba al escuchar que tal o cual persona había acudido al psiquiatra o al psicoterapeuta.

El texto “Prozac Nation” fue llevado a la pantalla en el 2003 por Erik Skjoldbjærg, teniendo a Christina Ricci como Elizabeth Wurtzel. Esta película es fácil de conseguir -a diferencia del libro- y es una muy buena adaptación de la esencia de la obra.

sábado, setiembre 17, 2005

“Koke” Contreras: Un formador

A razón de mi última publicación he recibido muchas muestras de aprecio a lo largo de la pasada semana y tuve la suerte de reencontrarme con una de las personas a quien hago mención en ese artículo: Jorge Contreras Velez, quien fuera más que uno de mis profesores, fue una de las personas que me formó en el Colegio “La Unión”. Él tuvo la gentileza de concederme la siguiente entrevista hace algunos días:

¿Se considera un docente o un formador?

Durante muchos años esa fue la gran pregunta, la pregunta existencial. Siempre he considerado que no podemos ser simples transmisores de información y conocimiento. Formar va más allá de enseñar, formar es una complicada tarea que implica mirar al otro como un ser humano, no como el número de una lista, o un frío apellido. Eso significa tener la capacidad de escuchar y a la vez, de ser escuchado. Creo que cada día intento ser un formador.

¿Durante este año tan duro que le ha tocado vivir, se llegó a sentir un simple número?

Durante varias semanas formé parte de la estadística de los desempleados, de los que dejan su CV en su sobre “manila” o tramitan su expediente en el Ministerio de Trabajo. La verdad es que eso me afectó al principio, pero luego uno se repone y continúa el camino. La vida tiene esos altibajos, pero siempre termina la tormenta.

¿Se refiere a la justicia, a que siempre tarda pero llega?

En este país es difícil hablar de justicia, hay que tener muchos medios para que se haga justicia, uno lo ve a diario en la televisión y la prensa, sólo cuando uno se enfrenta al Poder Judicial puede entender lo complicado que es hablar de justicia. Yo he tenido la suerte de contar con muchas personas dispuestas a ayudarme a hacer justicia, creo que he sido un privilegiado, pues luego de un año, creo que se comenzó a hacer justicia.

¿Cuál es la fórmula para no sentir resentimiento y seguir con su vida?

Vivir con resentimiento es lo más negativo que puede existir. Envenena tu alma, te vuelve ciego. Con esto no quiero decir que uno debe dejarse avasallar, pero con resentimientos y venganzas no se logra nada. Soy totalmente conciente lo que pasó, pero no guardo rencor, al fin y al cabo, somos seres humanos y si existe una justicia, ésta los estará aguardando. Además existe una Justicia Divina.

¿Tuvo tiempo de despedirse de las personas a quienes tanto quiso y quiere, en el colegio?

Eso es algo que tengo como deuda, no poder haber ingresado a despedirme de mis alumnos y desearles lo mejor, así como estrecharle las manos a mis colegas; es como la parte de una película que se ha perdido, como si quedara algo suelto, inconcluso. Me he encontrado con muchos alumnos y colegas pero la sensación es distinta.

Si pudiera retroceder y tuviera la oportunidad de decirles algo a sus alumnos y amigos en “La Unión”. ¿Qué les diría?

Les diría que siempre digan su verdad y que aprendan a respetar las verdades e ideas de los demás. Que el colegio es la experiencia más hermosa de la vida y hay que disfrutarla pues es única e irrepetible. No hay segundas partes.

¿Cuáles son sus 3 mejores recuerdos del colegio “La Unión”?

El primero es el IFU y todos sus aprendizajes y emociones, lo vivido en cada Casa (sección) donde estuve -estuve en todas- y principalmente el teatro, es algo inolvidable. El segundo es el ambiente familiar que yo respiraba cada día que iba a trabajar, me sentía que formaba parte de una familia y finalmente, la transformación tecnológica que vivió el colegio, cómo no olvidar cuando nos conectamos por primera vez a Internet, cuando con un grupo de maestros transformamos una biblioteca en un centro de recursos, son vivencias que las llevo en mi corazón.

Esta pregunta es inevitable, ¿qué opina de la situación actual que vive el colegio?

Me preocupa mucho la situación que viene atravesando el colegio, he leído a través de los medios escritos lo complicado que se torna la renovación de los directivos, espero que esto sea un momento en donde la colectividad nikkei reflexione sobre la importancia de ofrecer un buen ejemplo para los niños y adolescentes; muchas veces los adultos no meditamos que lo que hacemos y decimos tienen profundas repercusiones en la formación de esas personas; nosotros los adultos somos modelos y de acuerdo a esos modelos estamos formando o deformando.

Cambiando de tema, ¿a qué se está dedicando actualmente?

Estoy trabajando en la Municipalidad de San Borja en un programa de formación docente en el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) en la escuela pública; venimos generando la producción de material educativo en formato digital, también trabajamos con los adultos mayores en un Telecentro, que es un espacio público de acceso a Internet.

¿Cómo trabaja usted con tecnologías e información? ¿Hay alguna forma de contactarse con usted?

Pueden visitar http://www.cerinap.org/ que es un sitio en Internet en donde apoyamos la innovación docente empleando las TICs.

A propósito, ¿de dónde viene “Koke”?
“Koke” es el nombre de un futbolista chileno: “Koke” Contreras. Mino Kawashima, de las Promo 92, repetía insistentemente ese nombre hasta que me llamaron Profesor “Koke”, luego Profe “Koke” y finalmente quedó “Koke”.

26 años: Muchas gracias por su “bonhomía”

El día de mañana, 9 de septiembre cumplo 26 años. Saben, en un cuarto de siglo pasan muchas cosas en la vida y mis vivencias las tengo ordenadas en imágenes muy claras desde mis años en Jishuryo, tengo recuerdos de la entrañable y excelente persona, Sarita -que continúa trabajando por los niños y por la institución-, asimismo y aunque suene inverosímil, del que entonces era presidente de la APAFA, Don Lucho Kawashima que me sigue llamando "Andresito" -a pesar de los años transcurridos-, recuerdo a Don Víctor -que dicho sea de paso- continúa igual y tan empeñoso como siempre en su puesto. Por mi nostalgia de estos años pasean alegremente mil y una travesuras y a mi memoria vienen con mucha facilidad y claramente las tortugas "mascotas" de Jishuryo, el viejo auditorio y sobretodo, los trajes japoneses con los que solíamos cantar en los diversos festivales, mi profesora América Massa, Nancy Mas, Mercedes Izique etc. Luego llegó el colegio.

Estudié 11 años en el Colegio La Unión, y a quien le debo el poder leer y escribir es a la Profesora Martha Huamán Salvador, quien fuera mi profesora en primero, segundo y tercer grado de primaria (que luego de 13 años acudió a mi graduación en la universidad). En ocasiones, cuando regreso al colegio y me encuentro con las profesoras María Luisa Uemura y Lucy Girano, me cuentan las travesuras y lo inquieto que era a tal punto que para aplacar mi galopante exceso de energía, idearon un sistema: durante la última media hora de clases, me encargaba de recoger los partes diarios de algunos grados y entregarlos a subdirección, esa fue mi tarea, y hoy, cuando comento esto con ellas, nos reímos mucho puesto que el objetivo era mantenerme ocupado siempre en diferentes menesteres. No podía estar quieto, -me comentan siempre con una sonrisa-.

En secundaria, muchos profesores ayudaron a que definiera mis gustos por las humanidades, recuerdo a Enrique Caloggero, profesor de literatura -que descansa en paz- y a Juan Flores, profesor de Razonamiento Verbal, de ambos adquirí el amor por la literatura, el gusto por la lectura. Los profesores Santiago Csirke, Jorge "Koke" Contreras, Manuel Gayoso y Edith Martínez me impulsaron a tener sentido crítico, a nunca dar las cosas por sentadas, a dudar, a cuestionar, me dieron las bases de lo que luego se convertiría en una de mis pasiones: la filosofía.

Los IFU, con sus respectivos teatros junto con el Koohaku me enseñaron a no tener miedo a hablar y exponer ideas frente a gente, supe lo que significa ganar, y más aún que a veces, es necesario "perder para poder ganar". Muchas veces, el perdedor, aprende muchísimo más que aquel que gana. Delia Ishibashi de Kuribayashi y Yoshi Hirose, contribuyeron mucho en mi desarrollo personal y en el área artística, ellos me impulsaron a vencer temores y enfrentarme al público (cosa que me sirvió luego en la universidad), etc. Mi inolvidable "promo", cómo olvidar a mis amigos y compañeros de la promoción 96, que no voy a nombrarlos porque se extendería el artículo demasiado con los más de 100 nombres. Es imposible olvidar las "palomilladas" de adolescente, la magia que encierra "el primer beso" o el primer enamoramiento, entre otras tantas cosas que guardo en un espacio muy importante y muy emotivo de mi memoria.

Luego vino la vida universitaria y la maestría, reconozco que tuve que adaptarme a la real sociedad peruana, desgraciadamente, pasé por un período de reeducación, al entrar en contacto con personas que no pertenecían a la colectividad nikkei, que poseen distintas costumbres, etc. Cuando ingresé a Psicología, mi idea fue la de ser psicólogo clínico, empero, cuando conocí a mi amigo, el Dr. Ramón León, descubrí mi vocación real: la investigación, él me convenció que aquella curiosidad e inquietud que siempre tuve, podría canalizarla en hacer investigaciones y así fue como comencé a dar mis primeros pasos en un espacio al que en nuestro medio no se le toma mucha importancia, las personas que siguen mi columna saben que me especialicé en el tema de la discriminación hacia los homosexuales (la homofobia), además de otros tipos, ya sea por género, raza, etc. En la universidad conocí el mundo de la política estudiantil, estuve en el tercio estudiantil por 3 años: dos veces en el Consejo de Facultad de Psicología y uno en el Consejo Universitario, me siento privilegiado por dos razones: la primera de ellas es que los alumnos de mi universidad confiaron en mi 3 veces entregándome sus votos y la segunda, pude entre los 19 y 22 años aprender y formar parte en el manejo y la toma de decisiones de una organización (presupuesto, reformas curriculares, cuestiones administrativas, etc) con más de 11 mil personas entre estudiantes, catedráticos y personal administrativo y de servicio. La universidad me brindó la oportunidad de viajar y de conocer otras culturas, de asistir a congresos internacionales, de ser ponente, etc. Mi agradecimiento eterno al Dr. Iván Rodriguez Chávez, presidente de la ANR, al Mg. Gerardo Choque quienes siempre me apoyaron y confiaron en mí, a mis padres por financiar mi carrera y las excentricidades de su hijo.

Ya, en la maestría en Ciencia Política, yo fui el menor de todos los estudiantes puesto que tenía 23 años, estudie con Oficiales del Ejército del Perú cuya edad promedio era de 36 años, aprendí su disciplina, su entrega, también pude conocer de dos comandos de la Operación "Chavín de Huantar" y cómo sucedieron los hechos aquella tarde de 1997, no me narraron lo que "históricamente" se conoce, me contaron y me hicieron vivir aquello que sintieron, el miedo, la ansiedad, la cuenta regresiva, lo que pasaba por sus mentes en aquellos momentos y cómo se abrasaron antes y después de la operación ya que sabían que se jugaban y jugaron la vida. Cuando escuché la historia, me sentí muy conmovido ya que el relato dejó de ser una narración simple de hechos fríos para dar lugar a emociones, sentimientos: alegría por el éxito y tristeza por las muertes. Uno de mis profesores fue el General de División (r) Francisco Morales Bermúdez, quien tuvo que soportar -y ahora en retorspectiva- muchas preguntas impertinentes de mi parte sobre su gobierno. Pero nunca perdió la cordura, siempre respondió cuanta pregunta le hiciese con mucho respeto. En mi defensa puedo decir, que quien no pregunta, no aprende, ¿verdad?

En lo personal, de mi vida universitaria, recuerdo "al primer amor de mi vida", la publicación de mi libro, de diversos artículos en distintas revistas, etc. Recuerdo en especial a 3 amigos, dos de ellos viven en España y una en Quito, con ellos pasé probablemente los mejores momentos universitarios en viajes, salidas, y por qué no decirlo -ya que era más joven- "juergas".

Mi balance es positivo, aunque confieso que tengo metas que no he logrado cumplir todavía, pero en eso consiste la vida, en seguir luchando hasta lograr las cosas que uno se propone. Si uno no se sacrifica, no trabaja, no es coherente con lo que dice, piensa y hace, no logrará lo que se ha propuesto. He tendido muchas decepciones, quizá más que aciertos, empero uno aprende y trata de no cometer los mismos errores. Me he equivocado mucho, pero he aprendido y estoy arrepentido de mis yerros. Sí, 26 años, y una vida para seguir luchando por lo que creo y por mis sueños. Gracias a todos los que fueron mis formadores, guías y quienes tuvieron que ver con mi desarrollo personal, espiritual y profesional a lo largo de estos 26 años. ¡MUCHAS GRACIAS!