FACTÓTUM

Artículos de diversa índole, en especial, de corte cultural, que son publicados semanalmente en un diario de la colectividad peruano-japonsa llamado: Perú Shimpo. Los artículos incluyen: arte, ensayos, investigaciones, cuentos, temas de actualidad, etc. Actualmente, publico otros escritos, además de fotografías y pinturas que están relacionados a temas de mi interés -que por cuestiones de espacio-, no los puedo publicar en el periódico.

jueves, setiembre 29, 2005

PASTA BASICA DE COCAINA: PERSONALIDAD DE QUIENES LA CONSUMEN

La dependencia a la Pasta Básica de Cocaína conlleva a determinados cambios en la personalidad de sus consumidores. Desgraciadamente, los estudios sobre este tema son reducidos, y los pocos que se realizan actualmente se basan en la revisión bibliográfica de los investigadores de la década de 1980 y de principios de 1990. Lo que se pretende en este trabajo es resumir las más representativas investigaciones sobre la personalidad de los dependientes a esta droga.

Villanueva (1989) Realizó una investigación bibliográfica bastante compleja que dará luz sobre la personalidad de los adictos y consumidores de PBC. A continuación se relatarán algunas de las investigaciones citadas en este estudio:

*Boza (1983) utilizando el Test de frustración-agresión de Rosenzweig en un grupo de 18 dependientes varones de PBC internados en clínicas privadas por consumo exclusivo de PBC durante un mínimo de 6 meses, encontró una tendencia egodefensiva de personalidad, un manejo extrapunitivo de la agresión, a no ser ante figuras de autoridad; entonces se torna intrapunitivo y se asocia con un sentimiento de culpa y remordimiento. Además ante situaciones de obstáculos, el superyo no logra implementar recursos adaptativos sino que se ve abrumado y bloqueado, adoptando una actitud de pasividad y resignación.

*Valdéz (1984) utilizó el mismo test que Boza (1983), es decir el de frustración y agresión de Rosenzweig en dos grupos, el primero de ellos fueron 32 dependientes de PBC procedentes de internamientos en clínicas privadas, asegurados. El segundo grupo comprendía a 15 personas normales de sexo masculino. Se encontró que el grupo de dependientes de PBC en comparación con el grupo control tuvo una tendencia intrapunitiva de la agresión: autodestrucción, una visión de la situación como inevitable: actitud pasiva, sentimiento de culpa que lleva al autocastigo y autodestrucción, una percepción de los obstáculos de manera más difusa; internaliza frustración y agresión. Los consumidores de PBC mostraron una actitud “masiva”; no reflexionan ni elaboran.

*Rodríguez (1985) utilizó la Escala de Autoconcepto de Tennesse de Fitts en dos grupos de dependientes a la PBC ambulatorios; primera consulta del Hospital Hermilio Valdizán. El primer grupo de 30 sujetos presentaba un consumo de 2 a 4 años, mientras que el segundo de la misma cantidad, presentaba de 5 a 7 años de consumo. Se encontró baja autoestima, por debajo del promedio esperado, deterioro de la percepción de sí mismos. Se determinó que el concepto global en ambos grupos era bajo, pero menor aún a mayor tiempo de consumo. En la dimensión intrapersonal considerando identidad, juicio y conducta, los grupos difieren significativamente con puntajes más bajos a mayor tiempo de consumo. La dimensión interpersonal considerando físico, moral, personal, familiar y social; los grupos difieren significativamente entre todos, con puntajes más bajos a mayor tiempo de consumo.

*Wagner de Reyna (1986) utilizó el Psicodiagnóstico de Rorschach en dos grupos, el primero de los cuales correspondía a 20 sujetos dependientes de PBC con un tiempo mínimo de consumo de un año, que estaban internados en clínicas privadas asociadas al Instituto Peruano de Seguridad Social. El segundo grupo lo conformaban 20 sujetos no consumidores que procedían de una empresa privada. En ambos grupos se controlan las variables: edad, grado de instrucción, nivel socioeconómico y ausencia de pérdida significativa. Se encontró que en el grupo de PBC existía mayor presencia de indicadores de depresión, disminución de la capacidad ideativa, falta de creatividad y espontaneidad, empobrecimiento afectivo y falta de empatía.

*De la Puente (1986) utilizó en Cuestionario de niveles descriptivos de empatía (CE), la Escala de observación clínica (EO) y la Escala KCN de Rorschach de empatía en dos grupos de varones, el primero de ellos lo conformaban 15 sujetos dependientes de PBC con consumo continuo de 3 meses en dos clínicas privadas y un Centro de Rehabilitación del Ministerio de Salud. El segundo grupo lo conformaban 15 sujetos normales procedentes de una selección de personal. Se encontró que el grupo de PBC presenta una capacidad empática significativamente menor que la del grupo control, son excesivamente centrados en sí mismos, poco diferenciados en sus relaciones interpersonales. Si captan al otro lo hacen desde sus necesidades narcisistas. Presentan temor a la cercanía afectiva (por lo que se relacionarían con la droga). Mantienen relaciones interpersonales perturbadas (manipulación, dependencia, etc). En la dimensión intrapersonal considerando identidad, juicio, conducta, los grupos difieren significativamente con puntajes más bajos a mayor tiempo.

*Jibaja (1987) utilizó los indicadores sexuales del Test de Rorschach y del Test de la Figura Humana de K. Machover, la escala de masculinidad-feminidad del Inventario de la Personalidad de Minnesotta (MMPI) y la escala de Freedheim Biller de adaptación en dos grupos de varones, el primero de los cuales lo constituían 25 sujetos dependientes de PBC internados en el hospital Hermilio Valdizán por consumo exclusivo de PBC no menor de un año. El segundo grupo lo constituían 22 sujetos no consumidores de a cuerdo a criterios: no sintomatología evidente ni antecedentes de ayuda psiquiátrica o psicológica. Se determinó que los pacientes de PBC presentan diferencias estadísticamente significativas en términos de una mayor frecuencia de indicadores de conflicto en asumir la identidad del rol sexual (área inconsciente). No se hallaron diferencias estadísticamente significativas en cuanto a la preferencia del rol sexual, rango de actividades dentro de lo convencional masculino (área aprendida). Además se encontró una diferencia estadísticamente significativas entre los grupos en la adopción del rol sexual masculino. Los dependientes de PBC exhiben puntajes menores en las áreas : poder de decisión, dominio del medio ambiente y afán de competencia, no adoptando comportamientos de competencia, independencia, asertividad, firmeza y actividades de logro y dominio del medio.

*Villanueva (1988) usó el Inventario de ansiedad estado-rasgo (IDARE) en una muestra de 24 consumidores varones de PBC por un período no menor a un año con una frecuencia mínima de tres veces a la semana y que acudieron por primera vez al Servicio de Consulta Externa del Hospital Hermilio Valdizán y 24 sujetos varones no consumidores. Se encontró al interior de ambos grupos, consumidores y no consumidores una diferencia estadísticamente significativa entre la ansiedad rasgo y la ansiedad estado. Siendo en cada uno de los grupos estudiados mayor el promedio de ansiedad rasgo. Comparando consumidores de PBC y no consumidores respecto a la ansiedad de rasgo/estado, se encontraron diferencias estadísticamente significativas, siendo en ambos tipos de ansiedad mayor el promedio en el grupo de consumidores de PBC. El análisis de correlación entre el tiempo de consumo de PBC y ansiedad de rasgo/estado, concluye que existe una relación positiva entre estas dos variables.

*Torres (1986) utilizó el Cuestionario de valores interpersonales de Gordon en dos grupos, el primero de los cuales lo constituyen 50 sujetos consumidores de PBC obtenidos por muestra probabilística del Hospital Edgardo Rebagliati, internados y ambulatorios, el segundo grupo lo constituyen 50 sujetos no consumidores. Todos los sujetos eran varones. Se encontró que existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos, considerando que los consumidores de PBC tienen: mayor valoración de soporte, menor valoración de conformidad, mayor valoración de independencia, menor valoración de benevolencia, mayor valoración de liderazgo y que no difieren en reconocimiento.

*Fracis (1987) utilizó el Cuestionario de satisfacción familiar de D. Olson y M. Wilson en dos grupos de familias: el primero 20 familias con por lo menos un miembro con diagnóstico de dependencia de Pasta Básica de Cocaína, tiempo mínimo no menor de 6 meses de consumo y promedio de consumo diario de 10 a 25 gramos de PBC. El segundo grupo estaba conformado por 20 familias sin miembro internado en institución de salud mental y ningún diagnóstico disfuncional. Control variable : familiar nuclear, ningún miembro con cursos de terapia familiar. Halló diferencia estadísticamente significativa en el grado de satisfacción familiar; familias de dependientes de PBC más insatisfechas y mayor grado de insatisfacción en madres que padres.

En el capítulo X del libro “Sociedad, Familia y Drogas” de Nizama (1985), Zapata cita un interesante estudio de Llerena, Oliver y Campana (1978) sobre el comportamiento psicosocial en los dependientes de la PBC en 17 casos internados en el Hospital Hermilio Valdizán, la totalidad de los pacientes presentaron conducta antisocial posterior al consumo de la pasta básica de coca, independientemente de su conducta social previa. Las modalidades de conducta antisocial fueron: robo doméstico, agresión intrafamiliar y extrafamiliar, vagancia, robo callejero. Cabe señalar que el adicto a la PBC no es un delincuente por el hecho de consumir drogas, sino por las acciones que rompen las normas sociales con el único objeto o propósito de obtener dinero para la adquisición de la droga. Todos los casos estudiados tuvieron como culminación el uso de la PBC, cuyo tiempo de consumo varió de 3 meses a 6 años, al cabo de los cuales fue necesario el internamiento por la ocurrencia de episodios psicóticos (52.94%) o por conducta antisocial (47%).

Asimismo, Nizama (1985) distingue entre las muchas las causas para la instalación de la dependencia a la Pasta Básica de Cocaína a la personalidad inmadura, dependiente, con rasgos depresivos y hostilidad reprimida; a la presión sicológico-cultural de la oferta de la PBC (mercado de las drogas); al enlazamiento social deficitario, laxo y/o conflictivo con el grupo familiar, con el barrio, con el estrato social, el ambiente estudiantil, el grupo juvenil, etc. El autor propone además cambios que ocurren en el individuo una vez iniciado el consumo, estos son : el periodo anómico, el comportamiento sicopático, el siquismo estereotipado y condicionamiento conductual, la integración a la subcultura de las drogas, el deterioro sicopático grave y el deterioro físico general.

Nizama (1991) en su Tesis Doctoral llamada “Estudio fenomenológico descriptivo de 120 pacientes dependientes principalmente a pasta básica de cocaína” anota sobre la dependencia a la pasta lo siguiente “Es la compulsión o apetencia incontrolable por la sustancia; así como la incapacidad para contenerse una vez de iniciado el consumo; igualmente, presentación del fenómeno de tolerancia y síndrome de abstinencia tras la brusca deprivación de la PBC. Comprende tres subetapas: (a) Antisocial o sicopatización que es el comportamiento desadaptativo caracterizado por: Omnimanipulación, mentira sicopática, conducta delictiva, cinismo, agresividad, insensibilidad, crueldad y potencialidad homicida entre otros síntomas de degradación de la personalidad ; (b) Deterioro somático donde el usuario presenta una tríada característica: palidez marcada de la piel y mucosas, ojos retraídos y pérdida ponderal, la misma que puede ser tan drástica hasta acabar en la emaciación corporal; (c) Psicosis Tóxica que es un trastorno secundario del juicio, delirio de persecución, agresividad, suspicacia, ideas de referencia, anublamiento de conciencia y percepción distorsionada de la realidad, principalmente durante la intoxicación aguda y en la fase de intoxicación crónica severa” (pp. 23-24).

Nizama (1991) sobre los rasgos premórbidos de los consumidores de PBC acola lo siguiente “Todos los pacientes presentaron los siguientes rasgos premórbidos de personalidad profundamente inmadura o arcaica; creencia de omnisciencia y omnipotencia; al igual que dependencia, pensamiento mágico, mitomanía, destreza manipulatoria; así como egolatría, ausencia de autocrítica y comportamiento regresivo con ausencia de inmadurez” (p. 54).

Alvarez, Rocha y Andrade (1991) En un estudio llamado “Perfil de los consultantes del programa La Casa” en Santafé de Bogotá realizado a una selección de 24 historias clínicas se halló que el 60.27% de la muestra consumen actualmente Basuco (que es la denominación colombiana de la Pasta Básica de Cocaína”, del total de consumidores, dentro de la historia del desarrollo, el 29.97% afirmó tener problemas de comportamiento y un 14.86% problemas de aislamiento; durante su etapa escolar, el 29.72% presentó indisciplina y dificultades; en su desempeño laboral, el 17.57% presentó inestabilidad; en la historia de las relaciones interpersonales (pareja), el 10.81% presentó dificultades para establecerlas, el 39.19% poseía dificultades para mantenerlas; con sus amigos, el 8.1% presentó dificultades para establecerlas, el 16.22% tenía dificultades para mantenerlas; en la historia sexual, el 25.67% presentaba insatisfacción por consumo, y un 10.81% inestabilidad. Algo que es necesario traer a colación es la historia de problemas legales y violencia, un 22.97% presentó ideas o intentos de suicidio, un 6.57% presentó ideas o intentos de homicidio, un 64.05% presentó problemas legales como robos, cárcel y detenciones, y un 20.27% presentó agresividad.

Oliver (1999) con respecto a lo que ocasiona la adicción a la Pasta Básica de Cocaína en el ser humano anota que “todo el proceso psicopatológico deteriorante de psicopatía secundaria, con crímenes y violencia sin límites, con psicosis de pronta iniciación de tipo paranoide, la conducta personal social alterada con abandono de responsabilidades inherentes a sus edades” (p. 304). De la misma manera Oliver (2001) menciona en “Etiopatogenia de la Farmacodependencia” a Rivero que estudiando los rasgos de personalidad en FD a la Pasta Básica de Cocaína, mediante el Inventario Multifásico de la Personalidad de Minnesotta (MMPI), encuentra respuestas altamente significativas en las áreas clínicas de paranoia, depresión, e histeria, así como que no poseen buena identificación sexual; a Oliver y Llerena que mediante la observación clínica y los datos recogidos en un estudio extenso que comprendió manifestaciones clínicas de los fármacodependientes, al centrarse en los consumidores de PBC, concluyen que éstos poseen una personalidad del tipo esquizoparanoide, con rasgos de angustia y depresión. Tasayco en un estudio referido a la frustración en consumidores dependientes de la Pasta Básica de Cocaína halló que la mayoría tiende a responder extrapunitivamente frente a situaciones conflictivas; hay tendencia paranoide frente a la autoridad; la motivación personal es ficticia para superar conflictos consigo mismos o con la familia y sociedad; concentran sus mecanismos analíticos hacia la defensa del yo, considerándolos como de personalidad débil.

Rojas (1989, 1990, 1994, 1996) citado por Rojas (1999) plantea un perfil de la consumidora de Pasta Básica de Cocaína (PBC) que es una mujer soltera de nivel económico social bajo o medio bajo, que posee antecedentes de bajo rendimiento social, desempleada. Además encuentra un patrón que es la incidencia de desnutrición, presencia de caries, enfermedades venéreas, anemia y adelgazamiento, midriasis, en al área de salud física; y agresividad y depresión correlacionada con intentos de suicidio e intoxicaciones.

Rojas (1999) en su libro “Mujeres que consumen sustancias psicoactivas”, dedica un capítulo a la revisión bibliográfica y los hallazgos propios del estudio realizado por él en mujeres que consumen PBC, a continuación se detallará lo encontrado:

Desde el punto de vista psicosocial, el comportamiento postconsumo se caracteriza por la prostitución, venta de drogas y mitomanía.

Desde el punto de vista psicológico, el autor cita a diversos autores como: Del Olmo que propone que las adictas a PBC suelen presentar niveles más altos de trastornos afectivos, tales como depresión y angustia; y niveles más bajos de autoestima en comparación con los dependientes varones a PBC. A Oliver (1987) aborda el tema de las alteraciones de la conciencia considerando el fumado y efectos de la PBC y llega a la conclusión que se da un compromiso en los distintos niveles del Yo. A CSAT (1993 y 1994) comunicaron que la presencia de cuadros severos de ansiedad y depresión, desorden antisocial de la personalidad tales como conducta sociopática y comportamiento psicopático primario, suelen ser comunes en los exámenes psicológicos-psiquiátricos de las adictas. Asimismo, rangos como pasiva-dependiente, pasiva-agresiva, histriónica e hipomaníaca, también forman parte del patrón en el diagnóstico de los casos de farmacodependencia en mujeres.

El estudio de Milton Rojas (1999) llegó a las siguientes conclusiones con respecto al tema pertinente: Aparentemente hay una predominancia del locus de control interno en el caso de las adictas de PBC; en contraste con la prevalencia del locus de control externo en los varones. Existe una tendencia al ocultamiento del consumo de la PBC en las mujeres peruanas. Ello se da el consumo de las demás sustancias.

Referencias

Alvarez M., Rocha, A., Andrade, X. (1991). Perfil de los consultantes del Programa La Casa. En: Pérez, A. ed. (1991). Programa La Casa: Atención a la comunidad en las áreas de drogadicción, sida y suicidio. Santafé de Bogotá: Universidad de los Andes. Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Departamento de Psicología.

Nizama, M. (1985). Sociedad, Familia y Drogas. Trujillo: Marsol Perú Editores.

Nizama, M. (1991). Estudio fenomenológico descriptivo de 120 pacientes dependientes principalmente a pasta básica de cocaína. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Medicina. Escuela de PostGrado. Tesis doctoral

Oliver, E. (1999). La enfermedad mental: aspectos psicopatológicos y semiológicos. Lima: El Libro Amigo.

Oliver, E. (2001). Etiopatogenia de la farmacodependencia. Lima: material del curso de Psicopatología del Desarrollo, Facultad de Psicología. Universidad Ricardo Palma.

Rojas, M. (1999). Mujeres que consumen sustancias psicoactivas. Un estudio psicológico, social y cultural sobre 627 casos. Lima: Cedro.

Villanueva, M. (1989). Factores psicológicos asociados a la iniciación y habituación. En: León, F., Castro de la Mata, R. Ed. (1989). Pasta básica de cocaína. Un estudio multidisciplinario. Lima: Cedro.

Zapata, C. (1985). Capítulo X. Drogadicción en el Perú. En Nizama, M. (1985). Sociedad, Familia y Drogas. Trujillo: Marsol Perú Editores.

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