FACTÓTUM

Artículos de diversa índole, en especial, de corte cultural, que son publicados semanalmente en un diario de la colectividad peruano-japonsa llamado: Perú Shimpo. Los artículos incluyen: arte, ensayos, investigaciones, cuentos, temas de actualidad, etc. Actualmente, publico otros escritos, además de fotografías y pinturas que están relacionados a temas de mi interés -que por cuestiones de espacio-, no los puedo publicar en el periódico.

viernes, abril 22, 2005

Homosexualidad: A 32 años, la polémica aún continúa

¿Qué pasó hace 32 años? La Asociación de Psiquiatría Americana (American Psychiatric Association), organismo que se encarga de editar el catálogo de enfermedades mentales (DSM) y después de una serie de discusiones, decidió definitivamente eliminar a la homosexualidad como categoría patológica, es decir, ya no fue más un problema médico, sino formó parte de una de las 3 conductas sexuales más practicadas (en primer lugar, la masturbación, en segundo lugar, el coito heterosexual y finalmente, la homosexualidad).
En la historia humana, homosexuales fueron muchas grandes personalidades: Sócrates, Alejandro Magno, Leonardo Da Vinci, Shakespeare, Walt Whitman, Oscar Wilde, Yukio Mishima, Rock Hudson, Andre Gide, Andy Warhol, Martina Navratilova, etc.

Seguidamente desvirtuaré algunos mitos sobre la homosexualidad:

Se suele relacionar a la homosexualidad masculina con afeminamiento y en el caso de lesbianismo, a masculinización. Esta interpretación es “heterocentrada” es decir, que parte de la premisa que lo heterosexual es lo correcto, en virtud de lo cual, el hombre debe mostrar una conducta viril y su contraparte, la mujer, todo lo opuesto, ser delicada y femenina. Es por ello que las personas tratan de entender a la homosexualidad masculina como “ser pasivo”, “activo” “o ambos”; el denominado “pasivo” ejerce en su vida, un rol femenino, todo lo contrario con el “activo” que debe ejercer un rol masculino. Esto no es necesariamente así. Tenemos que diferenciar algo: por un lado el papel que desempeña la persona en la relación sexual (pasividad, actividad, o ambas) y otra, el rol que adopta el homosexual en su vida cotidiana, en su desenvolvimiento en sociedad. El rol sexual “pasivo” no necesariamente tiene que ver con el afeminamiento. De la misma manera ocurre con las parejas lesbianas.

Otra leyenda urbana es que los homosexuales desean siempre ser del género opuesto, o dicho de otra manera, un hombre quiere ser mujer y viceversa. Ante esto hay dos conceptos que deben ser diferenciados: “la homosexualidad en sí” y “la identidad transgénero” (que implica el deseo de querer ser del otro sexo). Un homosexual puede sentirse del otro sexo, pero no es la regla, hay homosexuales que están plenamente satisfechos siendo varones o mujeres sin la necesidad de querer operarse o vestirse de acuerdo a como se viste el sexo opuesto.

La perversión y la promiscuidad son los lugares que la sociedad asignó al homosexual. Ante esto, puedo decir lo siguiente: así como hay promiscuidad en las relaciones heterosexuales, también la hay en la homosexualidad, pero en este caso es percibida de manera desproporcionada, es como decir que “todos” los homosexuales son escandalosos, o que “todos” los heterosexuales son promiscuos, cosas evidentemente falsas.

¿Considerarían a Sócrates o Shakespeare como gente enferma?, ¿considerarían a Alejandro Magno a Leonardo Da Vinci o Yukio Mishima como pervertidos?. Ejemplos dramáticos que muestran la tendencia de la gente a ver lo que desea ver, es más fácil atribuir cualidades negativas a personas de grupos minoritarios (homosexuales) para luego generalizarlas que hacer lo mismo con gente de grupos no minoritarios (heterosexuales), me explico: Si se observa a un homosexual “escandaloso” y que comete actos de “perversión”, es más fácil concluir que los homosexuales (todos) son pervertidos y escandalosos que ver a un heterosexual escandaloso y pervertido y afirmar que (todos) los heterosexuales poseen estas dos características. El perteneciente al grupo minoritario tiene casi siempre, las de perder.
En la actualidad existe el llamado modelo Gay (que tiene su origen en la palabra anglosajona “alegre”) que concibe una visión alternativa de la relación homosexual de pareja, en este nuevo modelo, los roles sexuales son intercambiables, no necesariamente existe un rol femenino o masculino en particular, toda la relación se negocia en un plano de estricta igualdad. La penetración no tiene por qué definir el desenvolvimiento de una relación.

Para finalizar, DEMOCRACIA implica la expresión de nuestras opiniones libremente, pero sobre todo, la TOLERANCIA a las diferencias. Una sociedad civilizada, democrática y moderna está totalmente opuesta a TODO TIPO DE DISCRIMINACION (sexismo, homofobia, racismo, etc.) términos que se asocian más bien a una sociedad retrógrada involutiva y poco civilizada.

2 Comments:

  • At 1:33 p. m., Anonymous Anónimo said…

    ¿Cuál es el empeño de los homosexuales de tener leyes específicas para ellos? Ya la sociedad las tiene. Los problemas de protección o estabilidad económica después de la ruptura de relaciones son fácilmente protegibles por las leyes.

     
  • At 11:35 a. m., Anonymous Diego Alonso Sánchez said…

    Existe, felizmente, una tendencia a recibir la homosexualidad como una categoría normal en la pluridad de entidades humanas. Ciertamente un concepto tan elaborado como este en la época de Sócrates sería poco más que risible.
    La conducta "normal" es regida por una conciencia moral basada en establecidos sociales preponderantes. Por ello todavía se ve como escandalosa esta actitud sexual en algunos planos de nuestra sociedad. Eso es claro.
    También existen "leyendas urbanas" que se refieren en admitir libremente una posición "a favor" ante la homosexualidad, pues, de esta manera, se estaría sugiriendo una indifinición sexual relacionada fuertemente con lo gay. Falso. También el hecho que al juzgar la homosexualidad como "acto anormal" se está evidenciando una homosexualidad reprimida. También falso.
    Para finalizar me gustaría decir que la individualización de beneficios legales que diferencian, son tendencias equivocadas para lograr la integración social. Las mujeres que lucharon tantos años para que se invaliden las leyes de "distinción" (no votar, no ejercer cargos públicos, no estudiar, etc.) demostraron un avance y vanguardia cultural, hoy plenamente aceptados, que se desmoronarían con una ley que distinga los sexos nuevamente. Lo que se debe hacer es modificar y rectificar leyes que abarquen la pluralidad de opciones sexuales que hoy nos gobiernan. Abrir la mente y dejar "salir del closet" a tantos hombres y mujeres que viven temerosos de la sociedad.

    Saludos.

     

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