FACTÓTUM

Artículos de diversa índole, en especial, de corte cultural, que son publicados semanalmente en un diario de la colectividad peruano-japonsa llamado: Perú Shimpo. Los artículos incluyen: arte, ensayos, investigaciones, cuentos, temas de actualidad, etc. Actualmente, publico otros escritos, además de fotografías y pinturas que están relacionados a temas de mi interés -que por cuestiones de espacio-, no los puedo publicar en el periódico.

domingo, marzo 06, 2005

Rector a los 26 años: Albert A. Giesecke y el desarrollo en el Perú

Dedicado a todas aquellas personas que mantienen firmes sus ideales y no claudican hasta conseguirlos, y en especial a S.N.K., por ser un ejemplo de integridad moral.
Veintiséis años y fue nombrado por el presidente Leguía rector de la Universidad San Antonio Abad del Cusco (1909-1923), posteriormente fue alcalde de la misma ciudad en tres períodos, contribuyó al descubrimiento de Machu Picchu, al estudio de Pachacamac, inició la fiesta del Inti Raymi, participó en el plebiscito de Tacna-Arica, construyó la primera pista de aterrizaje en Cusco, entre otras importantes obras. Este es el caso de un joven descendiente de alemanes nacido en los Estados Unidos que fue llamado por un tiempo para trabajar en la reforma educativa peruana y terminó dedicando toda su vida al estudio y difusión de la cultura en el Perú

Albert Anthony Giesecke, hijo de inmigrantes alemanes, nació en Filadelfia el 30 de noviembre de 1883, estudió Economía y Ciencias Políticas en las Universidades de Pensilvania y en el Wharton School of Economics y obtuvo el grado de Doctor en Filosofía en 1908 en la universidad de Cornell.

Durante las primeras décadas del siglo XX, el Perú estaba en un proceso de transición en lo político con gobiernos civilistas de tendencias oligárquicas; en lo económico con una gran afluencia de capital norteamericano puesto de manifiesto en un cúmulo importante de inversiones; y en el aspecto educativo que se encargó de calcar el modelo estadounidense de educación.

En la referida coyuntura el 9 de julio de 1909, Albert A. Giesecke llegó al Perú. Su primer proyecto lo realizó en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe donde aplicó un programa piloto de reforma educativa. En esos meses, los estudiantes de la universidad San Antonio Abad iniciaron una serie de protestas que motivaron al gobierno a declarar su cierre el 28 de agosto de 1909.

Leguía impresionado por el trabajo de Giesecke, decide proponerle el rectorado de la universidad cusqueña y para tal fin, cambia la ley debido a que ésta prescribía como edad mínima para este cargo 30 años, en ese entonces, Giesecke tenía 26 años. La noticia que un extranjero ocupara semejante puesto causó mucha controversia a tal punto que en Lima intentaron interpelar al ministro de educación, asimismo los enemigos de Leguía consideraron “un insulto” que un “gringo” ocupara el rectorado y fue convertido por ellos en “un símbolo de imperialismo yankee”. A pesar de la oposición de algunos sectores, Giesecke inició su gestión.

Después de un minucioso trabajo de reorganización en lo académico y administrativo, el nuevo y controvertido rector, decretó la apertura de la universidad el 10 de noviembre de 1909. Como máxima autoridad de la universidad -cargo que ejerció hasta 1923- se pueden destacar las siguientes obras: el mejoramiento de las relaciones con los dirigentes estudiantiles de la universidad debido a su habilidad y a la casi coetaneidad con ellos; instauró la educación para la mujer; fundó la Revista Universitaria; organizó el Museo Arqueológico e impulsó la investigación de la zona; realizó el primer censo científico del Perú en 1912, etc.

Jorge Basadre en su libro La vida y la historia menciona lo siguiente: “No olvido la sorpresa que me causó ver cómo Giesecke, sin demagogia, estaba cerca de los alumnos al extremo de practicar deporte al lado de ellos en contraste con el estiramiento de los catedráticos de Lima y constatar luego la modernización y la ampliación que efectuó en San Antonio Abad, en la medida que su época lo permitió atrayendo a los valores más selectos del medio sin prejuicios ni condicionalismos”.

Entre 1913 y 1923 Giesecke fue miembro del Consejo Municipal, de la Sociedad de Beneficencia Pública y Alcalde del Cusco en 3 períodos. En virtud de su cargo como alcalde, realizó la primera pista de acceso de la Plaza de Armas a las ruinas de Sacsayhuaman; inició la fiesta del Inti Raymi; promovió la pavimentación de las calles y su alcantarillado; preparó la primera pista de aterrizaje de Cusco, etc.

Entre 1910 y 1911, Giesecke conoce la existencia de Machu Picchu y fue quien alojó y dio la información a Hiran Bingham para que éste llegara a la ciudadela perdida.

En 1923, Leguía no le permite regresar a su país y le asigna el cargo de Director General de Enseñaza (actualmente sería el Ministerio de Educación), en su gestión logró abrir numerosas escuelas para la población de escasos recursos; pagó puntualmente a los maestros; editó las primeras guías turísticas de Cusco (tanto en ingles como en español); participó en el plebiscito Tacna-Arica, etc.

Entre 1932 y 1967, fue asignado a un cargo en el cuerpo diplomático de la embajada estadounidense que fue de carácter cultural, de difusión e investigación. En 1938 estudió junto a Julio C. Tello la ciudadela de Pachacamac; colaboró con la reconstrucción del Cusco luego del terremoto de 1950, etc.

El Estado Peruano le otorgó la condecoración de la Orden del Sol -que no pudo aceptar por ser miembro del cuerpo diplomático de los Estados Unidos-.

Giesecke con respecto a nuestro país decía lo siguiente: “El Perú ha sido más grande que Roma y hay que regresarlo al centro del mundo”. Albert Giesecke murió en 1968 y fue un gran ejemplo de trabajo, honestidad, bondad y enorme vocación de servicio. Es necesario apreciar la magnitud de su trabajo a fin de que no se pierda inexorablemente en las páginas de la historia.

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